Gobierno de EE.UU. sanciona a empresas relacionadas con la industria metalúrgica iraní

Dos buques de la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica Iraní navegan cerca del destructor de misiles USS Paul Hamilton en el Golfo Pérsico el 15 de abril de 2020. Foto provista por la Armada de EE.UU.

EE.UU. impuso sanciones a 8 empresas del sector metalúrgico radicadas en su propio terriotorio y una con base en China continental por sus relaciones con Irán.

El gobierno de Estados Unidos impuso sanciones económicas este jueves a ocho empresas metalúrgicas radicadas en EE.UU. que se relacionan directamente con Irán.

En un comunicado el Departamento de Estado argumentó que: “El régimen iraní utiliza los ingresos que recibe de la exportación de metales para proporcionar fondos al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y realizar otras actividades malignas en el Medio Oriente y más allá”.

EE.UU. califica a la Guardia Revolucionaria Islámica como “una organización terrorista extranjera”, a la que ya ha sancionado en el pasado.

A las ocho entidades conectadas con la industria metalúrgica de Irán, EE.UU. agregó una con sede en China continental y Hong Kong.

Las entidades radicadas en EE.UU. son: Tara Steel Trading GMBH, Metil Steel, Pacific Steel FZE, Better Future General Trading Co. LLC, Tuka Metal Trading DMCC, South Aluminum Company, Sirjan Jahan Steel Company e Iran Central Iron Ore Company.

Las empresas fueron designadas por su afiliación a la entidad iraní Mobarakeh Steel Company, cuya propiedad e intereses en la misma están actualmente bloqueados para operar en los sectores de hierro, acero y aluminio de Irán.

La empresa radicada en Asia es Global Industrial and Engineering Supply Ltd., y según el comunicado, en 2019, transfirió [con conocimiento de las sanciones] 300 toneladas métricas de grafito a la principal naviera iraní, (Islamic Republic of Iran Shipping Lines, IRISL), una entidad en la lista de empresas bloqueadas.

El gobierno de EE.UU. explicó que: “El grafito es un material importante para la industria metalúrgica de Irán”, y reiteró que “cualquier persona que haga negocios con IRISL o realice transferencias prohibidas de grafito a Irán corre el riesgo de recibir sanciones”.

Como resultado, las acciones impuestas bloquean la propiedad y los intereses de estas entidades y les niegan el acceso al sistema financiero de Estados Unidos.

Por tanto, advirtió la comunicación que la administración estadounidense “continuará ejerciendo la máxima presión sobre Irán hasta que el régimen decida comenzar a comportarse como un país normal”.