Puerto Rico después de Irene

Algunos cables de electricidad fueron afectados por la caída de árboles en las carreteras de la isla.

Desde hace tres días, decenas de miles de residentes en la isla han estado sin agua y sin eléctricidad; mientras tanto, los aguaceros no han parado.

Tras el paso del huracán Irene, Puerto Rico se encuentra todavía en recuperación por los daños ocasionados.

El huracán, el cual se fortaleció y ahora es clasificado como categoría 2, tiene vientos de 100 millas (160 kilómetros) por hora.

Aunque el sistema meteorológico ya pasó por Puerto Rico, el Servicio Nacional de Meteorología dijo que el periodo de vigilancia de inundaciones repentinas estará en efecto hasta el próximo aviso.

Las lluvias y los fuertes vientos se comenzaron a sentir el domingo 21 de agosto en horas de la tarde.

Ramón Negrón, residente de San Juan, dijo que aunque usó toallas para evitar la entrada de agua a su residencia, no fue suficiente. Mencionó que aunque todo estaba cerrado, “había una gotera y el agua entró, por el viento” que viajaba a 70 millas por hora.

Dijo también que por la situación del huracán, “hay que arrojar a la basura la mitad de la compra”, ya que todos los alimentos refrigerados se dañarían en poco tiempo, a falta de electricidad.

Negrón aún no tiene servicio eléctrico en su hogar desde que explotó un transformador cerca de su casa.

Casi un millón de personas en todo Puerto Rico se encontraban sin electricidad y sin agua durante el pasado domingo y lunes. Este martes, muchos de los servicios todavía no han sido reestablecidos.

Miriam Cruz, residente de San Juan, dijo que durante el paso de Irene por su residencia, la verja que separa a su casa del parque de su urbanización se dobló completamente por las ráfagas de viento. “No se ha podido limpiar ni recoger las hojas porque no ha parado de llover”, aseguró.

En el área metropolitana, la gran mayoría de los colegios privados no volverán a ofrecer clases hasta el próximo miércoles 24 de agosto, pero según Cruz “las escuelas privadas que tienen planta (generador eléctrico) tienen clase". Los sistemas universitarios, en tanto, volvieron a ofrecer su horario regular este martes.

De la gran mayoría de locales comerciales que permanecieron cerrados durante el paso del huracán, algunos todavía no han podido abrir sus puertas por la falta de electricidad.

El gobierno de Puerto Rico emitió una Ley Seca, la cual prohíbe la operación de los establecimientos que expendan bebidas alcohólicas. Además, este martes hay avisos de un posible tornado en ciertos poblados de la isla incluyendo Carolina y Canóvanas.

Aunque las carreteras principales y autopistas estén abiertas, siguen abriendo algunos caminos vecinales por los árboles caídos y daños a las carreteras. En el área metropolitana de San Juan, el tránsito vehicular se encuentra bastante pesado y la mayoría de semáforos no funcionan, lo cual ha ocasionado algunos accidentes.

Entre inundaciones y deslizamientos de terrenos, muchas carreteras han cerrado porque algunos ríos han salido de sus cauces.

Rafael C. Maldonado, residente del área metropolitana, dijo que Irene fue “solamente un simulacro de lo que nos podría pasar con un huracán fuerte de verdad”.

El huracán Irene, que va rumbo a Estados Unidos fortalecido como huracán categoría 2, se encuentra a 60 millas al sur sureste de la Isla Gran Turca, en el Caribe.