Trump realizará acto de campaña en El Paso, Texas

  • AP

Trump insiste que el dinero designado para la construcción del muro debe ser parte de cualquier acuerdo.

El presidente Donald Trump realizará su primer acto de campaña del año la semana próxima en El Paso, Texas, una ciudad que ha mencionado varias veces — incluso en su discurso del Estado de la Unión — en defensa del muro que quiere construir a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos.

El evento del lunes será cuatro días antes de la fecha límite del 15 de febrero para que el comité congresual se comprometa con un plan para financiar grandes partes del gobierno federal y evitar otro cierre parcial del gobierno.

Trump insiste que el dinero designado para la construcción del muro debe ser parte de cualquier acuerdo. Los demócratas se oponen al muro, pero han ofrecido financiar tecnología y otras medidas de seguridad fronteriza. El gobierno estuvo cerrado 35 días, el periodo más largo en la historia, debido al tema.

“La ciudad fronteriza de El Paso, Texas, tenía niveles extremadamente altos de crímenes violentos, unos de los más altos de todo el país y se consideraba una de las ciudades más peligrosas de nuestra nación”, dijo Trump en el discurso del martes. “Ahora, inmediatamente tras su construcción, con una poderosa barrera erigida, El Paso es una de las ciudades más seguras de nuestro país”.

“Sencillamente”, agregó, “los muros funcionan, los muros salvan vidas”.

Pocas personas debaten que las cercas contribuyeron a un fuerte descenso en los cruces fronterizos en ciudades como San Diego y El Paso, pero las autoridades en Texas también lo atribuyen a otros factores.

Fernando García, director ejecutivo del grupo Red Fronteriza por los Derechos Humanos, dijo que Trump “abiertamente distorsionó los hechos y la realidad de nuestra región fronteriza para justificar lo injustificable: su absurda obsesión con un muro fronterizo”.

“El Paso es segura por su pueblo, las buenas relaciones comunitarias con policías, y la confianza de todas las comunidades en nuestras instituciones locales”, dijo García en un comunicado del martes. “Los paseños deberían sentirse ofendidos por cómo el presidente utilizó nuestra comunidad para impulsar su agenda racista y xenófoba”.

El Paso nunca ha sido considerada una de las ciudades más peligrosas del país y sus tendencias en crímenes violentos reflejan los cambios nacionales antes y después de la construcción de la barrera fronteriza entre 2006 y 2008, según datos del FBI.