Hondurans taking part in a new caravan of migrants set head to the United States, clash with Guatemalan soldiers as they try to…
Hondureños que participan en una nueva caravana de migrantes con rumbo a Estados Unidos, chocan con soldados guatemaltecos mientras intentan cruzar a territorio guatemalteco, en Vado Hondo, Guatemala, 17 de enero de 2021.

Autoridades guatemaltecas intensificaron desde el sábado sus esfuerzos para detener a miles de hondureños que viajan en la primera  caravana de migrantes de 2021, que salió el viernes de la ciudad de San Pedro Sula y que pretenden cruzar por Guatemala en su paso a Estados Unidos, en las puertas de que una nueva administración ingresar a la Casa Blanca.

Entre 7.000 y 8.000 migrantes han ingresado a Guatemala desde el viernes, según la autoridad migratoria de Guatemala, éstos huyen de la pobreza y la violencia en una región azotada por la pandemia y los huracanes consecutivos en noviembre.

Medios locales e internacionales, entre ellos la agencia de noticias Reuters, ha mostrado imágenes donde las fuerzas de seguridad guatemaltecas chocan con un grupo de cientos de migrantes que lograron romper un bloqueo policial en el pueblo de Vado Hondo, cerca de Chiquimula en el este de Guatemala.

"Un pequeño grupo pasó y el resto fueron detenidos. Se localizó a las personas que pasaron", dijo Alejandra Mena, del Instituto Guatemalteco de Migración.

“El Gobierno Guatemala lamenta la transgresión a la soberanía nacional y hace un llamado a los gobiernos del Istmo centroamericano a tomar las acciones correspondientes para evitar poner en riesgos a sus habitantes ante el riesgo sanitario derivado de la pandemia del COVID-19, así como a las comunidades por donde estas personas transitan”, cita un comunicado emitido por la presidencia de Guatemala el día sábado y publicado en su cuenta de Twitter.

 

Según lo publicado por la agencia AFP, el Gobierno guatemalteco ha puesto a disposición camiones y autobuses para que los migrantes regresen a Honduras y, según el último reporte de Migración, casi 1.000 ya había sido devueltos a la frontera, entre ellos 163 niños, mientras la caravana avanzaba hacia México.

Muchos participantes de esta caravana están convencidos de que la nueva administración de Joe Biden, quien asume la presidencia de Estados Unidos el 20 de enero, será más flexible que su antecesor, Donald Trump, con las normas migratorias.

Pero Washington ya descartó la posibilidad de un trato especial. “No pierdan su tiempo y dinero y no arriesguen su seguridad y salud. Es un viaje mortal”, precisó el comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), Mark A. Morgan.

El propio Trump extendió el viernes la “emergencia nacional” en la frontera con México, impuesta por primera vez en febrero de 2019 para desbloquear fondos y construir su tan anunciado muro.

Mientras que el sábado por la noche, la Cancillería mexicana presionó a las autoridades locales para que detuvieran el avance de la caravana, señalando la necesidad de contener la propagación del COVID-19.

(Con información de Reuters y AFP)