Members of the MS-13 and 18 gangs remain in an overcrowded cell at the Quezaltepeque prison, in Quezaltepeque, El Salvador, on…
Miembros de las pandillas MS-13 y 18 permanecen en una celda hacinada en la prisión de Quezaltepeque, El Salvador, el 4 de septiembre de 2020.

SAN FRANCISCO, EE. UU. - Considerado como uno de los países más violentos del mundo, El Salvador continúa reportando una reducción histórica en el número de homicidios, según la organización InSight Crime, que este viernes reportó que los asesinatos en este país se habían reducido casi un 45% en 2020 con respecto al año pasado. Estas muertes son atribuidas, en su mayoría, a las pandillas.

Según el informe de la institución, la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador reportó solo 1.332 homicidios en 2020, “casi un 45% menos con respecto al recuento de 2019, que marcó un récord histórico y llevó a que la tasa de asesinatos se rebajara en más de la mitad, llegando a 19,7 por cada 100.000 [habitantes]”.

Cuando Nayib Bukele tomó posesión de la presidencia, en junio de 2019, las estadísticas policiales mostraban una tasa de 50 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Autoridades del país atribuyen los números a su plan Control Territorial, así lo han hecho saber tanto el presidente Bukele, como el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Rogelio Rivas.

El Salvador's President Nayib Bukele speaks during a televised broadcast from the presidential house in San Salvador
Seguridad pública, la catapulta de la popularidad de Nayib Bukele
La aceptación de la gestión del presidente Bukele en El Salvador, según analistas, se debe al combate a la delincuencia y la significativa reducción de asesinatos. Sin embargo, la implementación de su plan de seguridad lo ha llevado a entrar en conflicto con la Asamblea Legislativa y otros adversarios políticos.

En contraste, expertos en temas de seguridad afirman que la baja este pasado año pudiera obedecer a la cuarentena y a las medidas que limitan la circulación implementadas por el COVID-19.

Jeannett Aguilar, investigadora salvadoreña de temas de seguridad y violencia, citada por AP, coincide con esa idea y dice que las restricciones implementadas se han “reflejado en las estadísticas” de muertes violentas.

Por su parte el titular de la Fiscalía General de El Salvador, Raúl Melara, va más allá y ha dado a conocer que tiene abierta una investigación para determinar si la caída en los homicidios se debe a “un pacto con las pandillas” a cambio de beneficios penales por parte de la administración Bukele. Algo que el mandatario ha negado en muchas ocasiones.

El análisis de InSight Crime sin embargo apunta, que aún es pronto “para saber con certeza de qué manera la pandemia pudo haber impactado los niveles de violencia”.

Lo que sí sostiene la institución es que, durante ésta se han dado estas “significativas reducciones de la violencia" tanto en El Salvador, como en Guatemala, Honduras y Venezuela, países que “históricamente han sido algunos de los países más violentos de América Latina y el Caribe”.