WASHINGTON, DC - MARCH 18: White House Press Secretary Jen Psaki looks on as Secretary of Housing and Urban Development Marcia…
La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en rueda de prensa, el 18 de marzo de 2021.

WASHINGTON DC - El Gobierno de Estados Unidos está "evaluando" la posibilidad de "prestar" 2,5 millones de vacunas a México, así como 1,5 millones a Canadá, según informaron fuentes oficiales el jueves.

"Estamos evaluando cómo podemos prestar las dosis, aún no está completamente finalizado. Es un proceso complicado", informó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en rueda de prensa. Los fármacos, explicó la vocera, procederían de un lote de siete millones de vacunas "prescindibles" de AstraZeneca.

A través de su cuenta de Twitter, el canciller mexicano corroboró la noticia, que ya había sido adelantada por algunos medios, y aseguró que "es correcta la información", si bien matizó que aún se está "trabajando en ello".

El anuncio se produjo a pesar de que el presidente Joe Biden ha venido afirmando que no planeaba ayudar a otros países en su lucha contra la pandemia hasta que todos los estadounidenses estuvieran vacunados.

No obstante, en los últimos días la campaña de inoculación se ha acelerado -superando ya las cien millones de vacunas administradas en el país- y ahora las autoridades sanitarias, e incluso el propio mandatario, han expresado su preocupación porque dentro de poco haya más vacunas que ciudadanos dispuestos a ponérselas.

“Nuestra primera prioridad es vacunar a la población estadounidense —insistió hoy Pskai— pero la pandemia no conoce fronteras y asegurarnos de que nuestros vecinos pueden contener el virus es un paso crítico de la misión".

La vacuna desarrollada por AstraZeneca y la universidad de Oxford ha saltado estos días a las portadas debido a una serie de muertes presuntamente vinculadas con el fármaco, por lo que las autoridades temen que la población estadounidense tenga cierto recelo a ponérsela, a pesar de que la Agencia Europea de Medicamentos aseguró el jueves que es segura y eficaz.

La portavoz de la Casa Blanca no quiso entrar a valorar si, en el caso de la entrega de vacunas a México, este gesto estaría vinculado directamente a algún tipo de acuerdo entre ambos gobiernos en materia migratoria, en un momento en que la Administración Biden está enfrentando críticas ante la creciente llegada de migrantes a través de la frontera sur del país.

"Toda relación tiene numerosas capas de conversación que tienen lugar al mismo tiempo", concedió.

 Nuestra primera prioridad es vacunar a la población estadounidense, pero la pandemia no conoce fronteras"

Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca

Precisamente este jueves, el Gobierno mexicano anunció que reforzaría el control de su frontera con Guatemala en respuesta a la llegada de migrantes irregulares que atraviesan el país rumbo a Estados Unidos.

Sin embargo, el Gobierno mexicano ha asegurado que la lucha contra la pandemia y la gestión migratoria son "dos asuntos separados".

"Estos son dos asuntos separados, según buscamos un sistema migratorio más humano y una más estrecha cooperación en la lucha contra el COVID-19, para beneficio de nuestros dos países y la región", señaló en un comunicado Roberto Velasco, director general para América del Norte del ministerio de Asuntos Exteriores de México.

México registra 2.175.462 contagios de COVID-19 y 195.908 muertes desde el comienzo de la pandemia, según datos recopilados por la Voz de América.

Se prorroga el cierre fronterizo

Al margen del repunte en la llegada de migrantes irregulares, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) anunció que las fronteras con México -así como con Canadá- permanecerán cerradas para evitar la propagación del coronavirus.

La institución estadounidense detalló en un hilo de Twitter que el cierre se prolongará durante un mes más, es decir, hasta el próximo 21 de abril, "para evitar una mayor propagación del COVID-19". La decisión, afirma el DHS, se tomó en coordinación con las autoridades mexicanas y canadienses.

El cierre afectará a todos los viajes "no esenciales" entre estos países, si bien el cruce de México hacia EE. UU. —por tierra—se mantiene para ciudadanos estadounidenses, residentes legales permanentes y quienes viajen por motivos esenciales, como puede ser la gestión de su proceso de asilo.