El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, manifestó que el proceso judicial por corrupción que se le sigue debe ser suspendido y que los legisladores italianos deben volver a aprobar leyes que otorguen inmunidad judicial a importantes funcionarios gubernamentales y miembros del Parlamento.
Berlusconi se encuentra en juicio por el supuesto soborno a los jueces en los años 80 para que le ayudaran a controlar una compañía de alimentos de propiedad estatal.
El hombre más rico de Italia dijo que no tuvo un interés directo en la compañía, y se autocalificó como una víctima de la venganza política de parte de jueces y fiscales de tendencia izquierdista.