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Preocupa posible crisis desatada por aumento de menores inmigrantes sin acompañantes


En esta foto del martes 5 de noviembre de 2019, Lizbeth, una mujer salvadoreña que busca asilo en Estados Unidos, posa para un retrato en la casa de un familiar en Tijuana, México.

Diversas reacciones se generan en El Salvador a raíz de la cifra de migrantes menores de edad que viajan sin acompañantes y que son detenidos en la frontera sur.

Centenares de centroamericanos siguen llegando a la frontera con Estados Unidos para tratar de cruzar de manera ilegal, a pesar de los reiterados mensajes de la administración del presidente Joe Biden sobre una frontera cerrada.

La preocupación mayor son los más de 3.200 niños migrantes sin compañía que están alojados en las instalaciones de detención de Aduanas y Protección Fronteriza. Las cifras oficiales revelan un incremento de un 64% en enero de 2021, comparado a la misma época en 2020.

En El Salvador se han generado diversas reacciones ante la situación y ante la posibilidad de una crisis humanitaria.

Moisés Gómez, referente de la Red Jesuita con Migrantes en El Salvador, Universidad Centroamericana, dice que “efectivamente, de continuar esta tendencia de migración de personas desde el Triángulo Norte hacia la frontera de Estados Unidos, evidentemente puede generar una crisis humanitaria quizás de mayores proporciones que la que se generó en 2014”.

Por su parte, el jefe de misión adjunto de la Organización Internacional para las Migraciones OIM para El Salvador, Guatemala y Honduras cita una "posible crisis humanitaria y probablemente mala interpretación de las nuevas políticas migratorias de la administración Biden”

Así mismo, César Ríos, director del Instituto Salvadoreño del Migrante dice que "los gobiernos de Centroamérica y México, principalmente, tienen que iniciar un diálogo inmediato para la liberación de estos niños; para garantizar su salud, para garantizar su libertad y reunificación familiar”.

Los medios de comunicación en el mundo señalan que las políticas inmigratorias de la Casa Blanca de Biden estarían teniendo un “efecto llamada” en la región, pero la Administración resalta su mensaje de que no se debe llegar a la frontera ni cruzar de manera ilegal, pues estas personas no entrarán a Estados Unidos y podrían ser deportadas.

EE. UU. reitera su posición

El gobierno de Estados Unidos reiteró el jueves su decisión de trabajar con actores importantes de la sociedad civil en los países del Triángulo Norte (Honduras, México y Guatemala), de donde las personas huyen buscando un mejor futuro.

En conferencia de prensa, el portavoz del departamento de Estado, Ned Price, dijo que sigue siendo política de EE. UU. el enfrentamiento a la corrupción, una de las causas por las que los inmigrantes que llegan a tierra estadounidense, huyen de sus países.

“Estos factores son clave para el deseo de algunos de huir de sus países en busca del progreso y una vida mejor en otro lugar”, dijo Price, y reiteró que es por ello que [en la actual Administración] “buscamos una asociación con la gente del Triángulo Norte, incluida Honduras y por qué buscamos una asociación con elementos de la sociedad civil y con los gobiernos”.

Finalmente, el portavoz de la diplomacia estadounidense sentenció: "Los pasos que estamos tomando reflejan nuestros valores como nación y representan nuestro compromiso continuo de asegurar que tratamos a las personas con dignidad y respeto, y que protegemos a las personas más vulnerables, especialmente a los niños".

(Colaboración de Luis Felipe Rojas, Voz de América)

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