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¿Cómo ha influido la millonaria inversión china en la campaña para la reelección de Nayib Bukele en El Salvador? 


La construcción de una nueva biblioteca donada por China, e inaugurada en 2023, en el emplazamiento donde por décadas fungió la Biblioteca Nacional de El Salvador es uno de los emblemas de la presencia de país asiático en el centro histórico de San Salvador.
La construcción de una nueva biblioteca donada por China, e inaugurada en 2023, en el emplazamiento donde por décadas fungió la Biblioteca Nacional de El Salvador es uno de los emblemas de la presencia de país asiático en el centro histórico de San Salvador.

La inauguración de una moderna biblioteca, la construcción de un estadio y un importante donativo de alimentos al país le han servido al presidente de licencia, Nayib Bukele, para dar a conocer su proyecto político con el que busca la reelección. 

El Salvador se acerca a las elecciones presidenciales y legislativas el próximo 4 de febrero, unos comicios donde China ha cobrado un protagonismo con el financiamiento de importantes obras con las que Nayib Bukele acapara la atención de los votantes en su campaña por la reelección.

Estas obras y la reducción de la violencia homicida tras la imposición de un régimen de excepción que sacó a las pandillas de los barrios salvadoreños, mantienen la elevada popularidad de Bukele, favorito en las encuestas de opinión reveladas recientemente.

La Biblioteca Nacional de El Salvador, un moderno edificio de siete pisos e iluminado las 24 horas del día, es quizá el símbolo de la millonaria inversión que china ha hecho en el país centroamericano durante el quinquenio de Bukele. Con un costo de 54 millones de dólares, China promete garantizarle a El Salvador, según analistas, un futuro moderno de la mano de Bukele.

“A China popular no le inmuta, no le molesta, dada las características comunistas que tiene, que la Biblioteca quede empaquetada en la estrategia propagandística del señor Bukele. Toda vez que Bukele garantice la exclusión de Taiwán de la región no hay problema”, dijo el experto en relaciones internacionales, Napoleón Campos, en una entrevista con la Voz de América.

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Biblioteca Nacional atrae a los salvadoreños, aún sin dar acceso a los libros
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La biblioteca fue inaugurada por el candidato y presidente “de licencia” Nayib Bukele el 14 de noviembre de 2023, en plena campaña electoral. Desde entonces se ven decenas de salvadoreños y extranjeros haciendo fila para entrar a la moderna obra que resalta entre la infraestructura antigua que caracteriza el centro histórico de San Salvador.

Pero China ha sido clave no solo en este proyecto publicitado por Bukele: también está comprometida en financiar con 100 millones de dólares más un moderno Estadio Nacional cerca de la capital de El Salvador que, según el gobierno, tendrá capacidad para 52.000 espectadores y un estacionamiento para 1.400 vehículos.

De este proyecto, Bukele ya colocó la primera piedra con la que dio por inaugurada la construcción de la megaobra, y al igual que la Biblioteca Nacional, el acto se dio durante la campaña electoral, el 30 de noviembre de 2023.

Como buen publicista, Bukele ha promocionado, mediante un video animado, lo que será el estadio al que llamó “el más grande de Centroamérica y el más moderno de América Latina”.

Asimismo, en la costa de La Libertad, a unos 30 kilómetros de la capital de El Salvador, avanza un moderno muelle turístico con un costo de 24 millones de dólares pagado también por China. Aunque la obra aún no se ha inaugurado, el gobierno ya promueve con ello la futura modernización de la zona costera de El Salvador, a la que ha bautizado como “Surf City”.

Junto al muelle, Bukele inauguró, un mes antes de anunciar su candidatura para la reelección, el parque de atracciones “Sunset Park”, que también fue construido en parte con fondos de China. Los detalles de la obra y el costo invertido por cada gobierno no serán revelados hasta enero de 2028, pues la información fue declarada bajo reserva.

Pero las promesas de China no paran: el 4 de diciembre de 2023, en medio de la campaña electoral, el gobierno salvadoreño dio por iniciada la construcción de una planta potabilizadora de agua en el lago de Ilopango. Al acto asistió el embajador de China en El Salvador, Zhang Yanhui.

“La parte china apoya al presidente para mejorar el bienestar del pueblo salvadoreño. (…) Tengo la confianza que en su nuevo mandato, El Salvador conseguirá mayores logros”, dijo el funcionario durante el acto.

A parte de Bukele, quien compite con su partido Nuevas Ideas, hay cinco fórmulas presidenciales más que buscan ganar las elecciones presidenciales de El Salvador: Manuel Flores, del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN); Joel Sánchez, de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA); Luis Parada, del partido Nuestro Tiempo; José Renderos, de Fuerza Solidaria y Marina Murillo, de Fraternidad Patriótica Salvadoreña.

Sin embargo, es el mandatario quien encabeza la intención de voto según estudios recientes. El último sondeo publicado el 19 de enero por el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) indica que el 81,9 % de los salvadoreños votaría por Nayib Bukele para la presidencia. Mientras que ninguno de sus contendientes logra obtener más del 5 % de apoyo.

En lugar de pedir el voto, Bukele ha optado por una campaña electoral en la que destaca la histórica reducción de la tasa homicida a 2,4 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2023. Un hecho que hace unos años era impensable, pues el país llegó incluso a superar en 2015 los 103 homicidios por cada 100.000.

Sumado a los logros en seguridad, el mandatario no para de publicitar las obras de cooperación china sin perder oportunidad de mencionar que se trata de “cooperación no reembolsable”. Esto a pesar de que en mayo de 2021, la subsecretaria interina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU, Julie Chung le dijo: “Señor presidente (Bukele), nada de China viene sin condiciones”.

De acuerdo con reportes de la prensa local, en noviembre de 2023 entraron a El Salvador 7.510 toneladas de cereales chinos, una donación que hoy el gobierno de Bukele reparte en los barrios más pobres del país centroamericano.

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¿Cómo comenzaron las recientes relaciones de China con El Salvador?

Cuando Bukele llegó al poder, El Salvador ya había firmado lazos diplomáticos con China por decisión del gobierno de Salvador Sánchez Cerén (2014 - 2019).

Una vez Bukele ganó la presidencia dijo que iba a “revisar” esa relación firmada por Cerén, pero no tardó en viajar a Beijing donde se reunió con su homólogo Xi Jinping en una visita que duró siete días.

A su regreso a El Salvador, Bukele trajo la buena nueva de haber conseguido una importante cooperación no reembolsable de 500 millones de dólares en obras de infraestructura hechas por China para su quinquenio.

“Lo que se ha visto hasta ahora es que el gobierno de China va carburando bastante lento. De todo lo que ofrecieron en 2019, los tres grandes proyectos como la biblioteca, el estadio y un proyecto de potabilización de agua del lago de Ilopango, de esos tres, el único que se ha terminado en cinco años es la biblioteca”, dijo a la Voz de América el economista Rafael Lemus.

Para el experto, lo de China “no es una gran cooperación” sino una cooperación lenta. Una alianza redituable a las intenciones de reelección del mandatario.

De los grandes negocios que se esperaban hace unos años, como un posible proyecto portuario en el oriente de El Salvador y una zona económica especial en la franja costera que funcionaría como ruta alternativa al canal de Panamá, ninguno se ha concretado.

Tampoco hay novedades sobre las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre El Salvador y China dados a conocer a finales de 2022, y que según Bukele representaría un “abanico de oportunidades para los salvadoreños”.

En ese caso es “muy poco lo que se puede hacer”, según Lemus, pues El Salvador se beneficia desde la época de los 90's de una política de apertura con el mercado que incluye a China. Para el economista es poco probable que China ceda a El Salvador concesiones como “preferencias especiales” para que El Salvador pueda exportar con ventaja en el mercado.

En 2023, El Salvador le compró 2.384 millones de dólares en productos a China. Mientras que el país centroamericano solo le vendió 11,3 millones de dólares, según datos del Banco Central de Reserva de El Salvador. Una relación comercial que se traduce en “desigual”, según analistas.

El modelo China en la región

China ha ido reforzando sus lazos diplomáticos con la región centroamericana desde inicios de siglo. Primero, estableciendo relaciones diplomáticas con Costa Rica en 2007, luego con Panamá en 2017, con El Salvador en 2018, con Nicaragua en 2021 y con Honduras en 2023.

Los expertos consultados por la VOA consideran que para China prima actualmente el aislamiento de Taiwán del entorno internacional, una postura oficial que se relaciona con el hecho de que para el gigante asiático existe una sola China y Taiwán es parte de su territorio.

En Centroamérica, el único país que aún mantiene relaciones con Taiwán es Guatemala. Para el experto en relaciones internacionales, Napoleón Campos, Guatemala gana más quedándose como “la gran amiga, la socia de Taiwán en la región”, pues considera que los proyectos que antes eran repartidos entre el resto de países de la región ahora son redirigidos hacia Guatemala.

Una polémica elección en El Salvador

Aunque Estados Unidos no ve “preocupante” las próximas elecciones en El Salvador, según dijo recientemente a la VOA un vocero del departamento de Estado, en el país centroamericano aún se debate la legalidad de la candidatura de Bukele, pues la Constitución salvadoreña establece un veto a la reelección presidencial continua.

Recientemente Bukele obtuvo una licencia del Congreso para dejar formalmente su cargo en los últimos seis meses de su gobierno y dedicarse a la campaña para su reelección.

Abogados constitucionalistas sostienen que su participación en las elecciones viola al menos cuatro artículos de la Carta Magna, incluyendo el 154, que dice que “el período presidencial será de cinco años y comenzará y terminará el día primero de junio, sin que la persona que haya ejercido la Presidencia pueda continuar en sus funciones un día más”.

Pese a ello, Bukele fue inscrito como candidato a la presidencia y participa en la campaña presidencial sacando rédito de su acercamiento con China, un aliado clave de su proyecto político.

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