Enlaces para accesibilidad

EEUU, Canadá y Reino Unido se retiran de reunión del G-20 por participación de Rusia


El ministro de Finanzas de Rusia, Anton Siluanov (derecha), junto al presidente Vladimir Putin en una foto de 2015.
El ministro de Finanzas de Rusia, Anton Siluanov (derecha), junto al presidente Vladimir Putin en una foto de 2015.

Aunque Ucrania no es miembro del G-20, sus ministros relaciones exteriores, Dmytro Kuleba, y Finanzas, Serhiy Marchenko, fueron invitados a asistir al evento.

Los representantes de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido se retiraron el miércoles de una reunión del Grupo de las 20 mayores economías mundiales en Washington, en protesta por una decisión de permitir la participación de funcionarios rusos, entre ellos el ministro de Finanzas Anton Siluanov.

Algunos miembros habían pedido a Indonesia, que ocupa la presidencia rotativa del G-20, que impidiera la participación de Rusia por la invasión a Ucrania, pero el hecho de que se permitiera su presencia ilustra grandes fracturas en el grupo para abordar la guerra en Ucrania.

Aunque Ucrania no es miembro del G-20, sus ministros relaciones exteriores, Dmytro Kuleba, y Finanzas, Serhiy Marchenko, fueron invitados a asistir al evento. En palabras al comenzar la sesión, Kuleba prometió que Urania no cederá territorios a Rusia como parte de las negociaciones de paz.

Ambos ministros se retiraron también de la reunión.

Siluanov, por su parte, advirtió que politizar el diálogo entre los países del G-20 podría afectar a la economía global.

Divisiones

Mientras Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón y Canadá, algunos de los mayores miembros del G-20, han condenado las acciones de Rusia e impuesto fuertes sanciones económicas, muchos otros no lo han hecho, entre ellos China, Indonesia, la India y Sudáfrica.

El miércoles por la mañana, funcionarios del Departamento del Tesoro dijeron a la agencia Reuters que la secretaria Janet Yellen habló con el ministro de Finanzas de Indonesia el día antes de la reunión.

En un comunicado, el departamento dijo que “Yellen condenó con firmeza la brutal invasión de Rusia a Ucrania y enfatizó que no se trataría a Rusia en la economía mundial como si no pasara nada”.

“La secretaria Yellen enfatizó que Estados Unidos continuará trabajando en solidaridad con Indonesia para avanzar el importante comercio del G-20, como abordar los impactos negativos de la invasión de Rusia a la economía global”.

Yellen había señalado el 7 de abril su intención de eludir encuentros en que participara Rusia, cuando reiteró el llamado del presidente Joe Biden de expulsar a Rusia de la organización.

El miércoles, la viceministro y ministra de Finanzas de Canadá, Chrystia Freeland, dijo por Twitter “las reuniones de esta semana en Washington son para respaldar la economía global, y la invasión ilegal de Rusia a Ucrania es una grave amenaza para la economía global. Rusia no debería estar participando ni debía ser incluida en esas reuniones”.

Un llamado a la cooperación

El G-20 fue fundado en 1999, pero se convirtió en una fuerza en el escenario mundial durante la crisis económica de 2008-09, cuando sirvió de coordinador para una serie de respuestas que muchos economistas afirman que previnieron peores daños económicos.

Más recientemente, el grupo fue central en el desarrollo de un plan para imponer impuestos mínimos obligatorios a los negocios internacionales para prevenir “una carrera hacia el fondo” cuando los países compiten para atraer compañías con reducciones de impuestos.

El miércoles, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, llamó a los miembros del G-20 a continuar cooperando para abordar los principales problemas globales y describió a la organización de “crucial para mantener el impulso de los esfuerzos colectivos para hacer realidad las ambiciones globales para el bien común”.

Cuestionan la efectividad futura del G-20

Los expertos ahora temen que el G-20 pueda pasar trabajo para liderar en asuntos que sus miembros han identificado como de importancia, como el cambio climático y la escasez global de alimentos, debido a los desacuerdos sobre la participación de Rusia.

"Tenemos una necesidad real de que un grupo como ese trate de encontrar soluciones prácticas, pero es muy difícil de ver cómo pudiera suceder en las actuales circunstancias”, dijo Matthew Goodman, vicepresidente de economía del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, a la Voz de América.

El problema, añadió, es “que hay un grupo sustancial que no quiere trabajar con Rusia ahora, y otro grupo sustancial que no está dispuesto a conversar o llegar a acuerdos sin Rusia en la mesa”.

Goodman, quien ayudó a organizar cumbres del G-20 durante la administración Obama, dijo que es posible que haya algunos temas con un “denominador común” para todo el G-20 a pesar de sus divisiones internas, pero no abriga mucha esperanza.

“Es difícil de ver cómo este grupo puede llegar a algo concreto”, dijo.

Una cumbre en veremos

A diferencia de las cumbres anuales del G-20, en la que participan los jefes de estado, la reunión del miércoles en Washington fue entre ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales.

La cumbre de este año, programada para noviembre, será en Bali, en reconocimiento a la presidencia de Indonesia. El presidente indonesio, Joko Widodo, indicó que su homólogo ruso Vladimir Putin será bienvenido en Bali, lo que generó protestas de otros miembros y sugerencias de un posible boicot.

El mes pasado, el primer ministro australiano, Scott Morrison, dijo que “la idea de sentarse a una mesa junto a Vladimir Putin, a quien Estados Unidos ya está señalando por crímenes de guerra en Ucrania, ya es demasiado para mí”.

La administración Biden no ha hecho una declaración oficial sobre los planes del presidente para la cumbre de Bali. En una conferencia de prensa el 7 de abril, la secretaria de prensa Jen Psaki dijo que para el encuentro faltan siete meses, “toda una vida”.

Historia de expulsiones

Si Rusia fuera excluida del G-20, algo que los expertos consideran improbable, no sería el primer caso de un país expulsado de una prestigiosa organización internacional.

La propia afiliación de Rusia en el Grupo de los Siete, entonces G-8, fue suspendida en 2014 por su anexión de la península ucraniana de Crimea.

Rusia formalmente salió de la organización en 2017 y expresó que no tenía interés de regresar después de que el entonces presidente de EEUU Donald Trump y el primer ministro italiano propusieron su readmisión en 2018.

Los otros miembros del G-7 rechazaron unánimemente esa posibilidad.

¡Conéctate con la Voz de América! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.

Serie especial de la Voz de América

Síganos en redes sociales

XS
SM
MD
LG