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EE.UU. ante nueva encrucijada financiera


El aumento en el límite de la deuda es otro reto que deben resolver la Casa Blanca y el Congreso de Estados Unidos.
El aumento en el límite de la deuda es otro reto que deben resolver la Casa Blanca y el Congreso de Estados Unidos.

En las semanas que se avecinan la Casa Blanca y el Congreso deben aprobar el presupuesto del próximo año fiscal y tratar de ponerse definitivamente de acuerdo sobre el tope de la deuda.

Estados Unidos encara en las próximas semanas nuevos vencimientos de plazos financieros de vital importancia para el país como la necesidad de conceder fondos para que el gobierno pueda funcionar a partir del 1 de octubre.

El aumento en el límite de la deuda es otro reto que deben resolver la Casa Blanca y el Congreso porque para mediados de octubre la nación agotará su actual tope de endeudamiento de $16.7 billones de dólares.

Si no se llega a tiempo a un acuerdo sobre los dos asuntos, el gobierno podría quedar paralizado parcialmente y encima no tener dinero para pagar sus cuentas.

Los debates en torno a los impuestos y los gastos del gobierno han sido encarnizados entre republicanos y demócratas durante la presidencia de Obama, y ambas partes han logrado negociar solo acuerdos a corto plazo y darle solución parcial a los problemas a última hora.

Pero la Casa Blanca y los líderes del Congreso no han sido capaces de conciliar puntos de vista y conseguir amplias reformas económicas, especialmente tributarias, ni sobre los gastos en pensiones del gobierno para los jubilados y el cuidado de la salud para ancianos y pobres.

El presidente de la Cámara de Representantes y líder republicano, John Boehner, abogó por un acuerdo sobre gastos a corto plazo para mantener al gobierno funcionando el 1 de octubre, pero ha dicho que cualquier aumento en el tope de la deuda debe ir acompañado de mayores reducciones en el gasto gubernamental que eventualmente reduzcan la deuda del país.

Algunos legisladores republicanos han pedido incluso derogar la ley de salud promulgada por el presidente (Obamacare) y que entrará en vigor en octubre a fin de ahorrar dinero. La Casa Blanca por su parte ha señalado que el presidente está dispuesto a negociar el plan de gastos de 2014, pero que no cederá en cuanto a la necesidad de elevar el tope de la deuda.

Serie especial de la Voz de América

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