Enlaces para accesibilidad

El Congreso de EE.UU. crea una comisión para erradicar los símbolos confederados del Ejército


Una bandera de la Confederación ondea junto a una lápida en el cementerio de Magnolia, en Charleston, Carolina de l Sur, en junio de 2015.

El asunto se había convertido en un tema espinoso tras las protestas raciales del año pasado. Los activistas exigían acabar con esas referencias por considerarlas racistas. La Casa Blanca se negaba debido a su valor histórico.

El comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes anunció este viernes la creación de una comisión para eliminar las referencias confederadas que aún hoy trufan todos los estamentos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

La misión de la comisión será, de acuerdo con lo establecido en la última ley presupuestaria de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés), "recopilar información de comunidades locales, desarrollar un plan para el renombramiento de las estructuras restantes y la eliminación de símbolos, monumentos y parafernalia que conmemore la Confederación", explicó el comité en un comunicado.

La Confederación fue una agrupación de once estados del sur -que defendían la esclavitud- que anunció su separación de los Estados Unidos desatando la Guerra Civil.

Este equipo de trabajo, que estará compuesto por cuatro congresistas de la Cámara Baja y por cuatro militares de alto rango, en representación del Pentágono, deberá presentar un informe con sus conclusiones antes del mes de octubre de 2022. "Por ley —detalla el comité— el secretario de Defensa debe implementar el plan de la comisión no más tarde del 1 de enero de 2024".

La creación de esta comisión se produce después de que el año pasado, a raíz de las multitudinarias protestas que se produjeron por todo Estados Unidos reclamando justicia racial, el Pentágono se viera en el centro de las críticas por una serie de instalaciones nombradas en honor de militares del ejército sureño, como Fort Bragg, en Carolina del Norte, y Fort Hood, en Texas; entre otros motivos.

El Departamento de Defensa reaccionó adoptando medidas para fomentar la diversidad racial en sus filas, en junio de 2020, y ya en julio, vetando el uso de la bandera confederada en las Fuerzas Armadas.

El alto mando, con los entonces secretario de Defensa, Mark Esper, y jefe del Estado Mayor, el general Milley, a la cabeza, se mostró abierto a la posibilidad de renombrar también sus bases, como reclamaban miles de activistas tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía.

Sin embargo, la Casa Blanca, liderada por el expresidente Donald Trump, se negó en redondo a contemplar tal posibilidad de cambiar estos nombres, aduciendo su valor histórico. El mandatario llegó a vetar la ley presupuestaria de Defensa Nacional -la primera vez que algo así sucedía en la historia- por incluir una partida para analizar la situación.

No obstante, gracias al consenso de los legisladores en ambas cámaras, finalmente, la NDAA pudo sobreponerse al veto presidencial.

Por contra, el entonces candidato y actual comandante en jefe de Estados Unidos, Joe Biden, respaldó la iniciativa durante la campaña presidencial y sostuvo que el lugar de toda memorabilia confederada está en un "museo".

Síganos en redes sociales

XS
SM
MD
LG