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¿Qué efectos tendrán los decretos sobre inmigración firmados por Biden?


Las protestas de los inmigrantes contra las deportaciones y a favor de una ruta hacia la regularización migratoria han sido parte de una lucha de muchos años.
Las protestas de los inmigrantes contra las deportaciones y a favor de una ruta hacia la regularización migratoria han sido parte de una lucha de muchos años.

Analistas consultados por la Voz de América consideran que las órdenes ejecutivas suscritas por el presidente Joe Biden en su primer día de mandato anticipan “el principio de un cambio” para los indocumentados

La nueva administración Biden ha comenzado su primer día de gobierno firmando varias órdenes ejecutivas. Una de ellas tiene que ver con la política migratoria que el gobierno estadounidense quiere impulsar en el país, tal y como se había prometido durante la campaña electoral.

Según confirmó Jean Psaki, portavoz de la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, había suscrito un decreto en el que solicitaba formalmente al Departamento de Justicia y al de Seguridad Nacional tomar “todas las medidas necesarias” para preservar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).

“[El presidente Biden] dio instrucciones al secretario de Seguridad Nacional para que, en consulta con el secretario de Justicia, tome todas las medidas apropiadas para conservar y reforzar el DACA, que protege temporalmente de la deportación a los soñadores, gente joven que fue traída a este país siendo niños”, dijo la alta funcionaria durante su primera rueda de prensa en el cargo.

Con esa orden ejecutiva, el recién juramentado mandatario pretende preservar a cerca de 700,000 dreamers (soñadores) en el país. Son jóvenes, muchos de ellos procedentes de América Latina, que llegaron a una edad muy temprana a Estados Unidos, han desarrollado la mayor parte de su vida aquí pero no están legalizados y no pueden trabajar ni obtener beneficios como el resto de nacionales.

Según el analista político y abogado especializado en cuestiones migratorias, Willy Allen, esto es “el principio” de un cambio que quiere impulsar el nuevo gobierno para buscar una solución legal a los más de 11 millones de indocumentados que se calcula están en el país.

Los 'soñadores', que actualmente seguían gozando de los beneficios del programa DACA gracias a un fallo de la Corte Suprema que obligaba a mantenerlo activo, han sido los primeros en sacar provecho de esas nuevas medidas presentadas en la Casa Blanca.

Allen insistió, en declaraciones a la Voz de América, en que los jóvenes que se pueden acoger a ese programa “van a ser los primeros en poder legalizarse” en un futuro. “Es cuestión de tiempo de que eso se haga una realidad”, dijo mientras recordaba que esa era una afirmación que el propio Biden había manifestado en más de una ocasión.

Una lucha de varios años

Melissa Taveras, portavoz de la Coalición de Inmigrantes de la Florida (FLIC, por sus siglas en inglés), subrayó “la necesidad” de que se implementen “políticas definitivas” y no “temporales”, especialmente para miembros de la comunidad migrante como los dreamers.

“Sabemos que la mayoría de los estadounidenses está a favor, no solo de una solución temporal, sino de una permanente para los dreamers. Nosotros estamos abogando por eso y ese ha sido el enfoque de nuestro trabajo durante muchos años”, apuntaba la activista, al tiempo que lamentaba que “durante los cuatro años de Donald Trump" se habían intensificado "las políticas antiinmigrantes”.

La mayoría de los estadounidenses está a favor, no solo de una solución temporal, sino de una permanente"
Melissa Taveras, portavoz de FLIC

Con todo, las organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes celebran esta decisión del gobierno de Biden, pero recuerdan que hay otros segmentos que también merecen la atención de la administración estadounidense para asegurar una solución y evitar que sigan viviendo “en la sombra” y “con el miedo a ser deportados”.

“Están los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal o los solicitantes de asilo, que también merecen atención”, agregó Taveras.

Miedo al efecto llamada

Un sector del Partido Republicano ya mostró su inquietud al conocer las pretensiones de Biden en materia migratoria. Algunos consideran que eso puede acabar provocando “un efecto llamada” a la inmigración ilegal, especialmente desde países de Centroamérica.

El abogado y analista político de tendencia republicana Manuel Zalba criticó a los demócratas “porque siempre se han enarbolado con esa solución a la inmigración” y que “cuando están en el gobierno han actuado de forma contraria”.

“Lo vimos en los 8 años de [Barack] Obama con esas deportaciones”, observó.

En su opinión, cree que “las personas que llevan décadas, que tienen la familia, que no han cometido ningún crimen” tienen derecho “a una vida normal, regularizada”, a pesar de que “cuando llegaron de manera ilegal, cometieron un crimen”.

“Se pueden y se deben regularizar, pero también hay que recordar que esas personas cometieron un crimen al entrar ilegalmente a Estados Unidos, vulnerando la ley y siendo conscientes de ellos”, expuso.

Otros decretos sobre inmigración

Además de esa orden ejecutiva que atañe directamente a los soñadores, Biden también firmó otros decretos sobre inmigración. El presidente acabó con el “veto musulmán”, una medida implantada por Donald Trump que bloqueaba la entrada de nacionales de varios países islámicos. También suscribió “una proclamación, con efecto inmediato, congelando toda financiación del muro fronterizo” con México.

Psaki dijo que esta última medida, la del muro, ponía punto y final “a la supuesta Emergencia Nacional usada [por la anterior administración] para malgastar millones desviados del Ejército para la construcción del muro”.

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