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Tres temas que dominarán la elección de nuevo magistrado de Corte Suprema


Funcionarios preparan la ceremonia privada en memoria de la magistrada Ruth Bader Ginsburg en Washington D.C. el 22 de septiembre de 2020.

El programa de cuidado de la salud conocido como Obamacare, la inmigración, el aborto, y protecciones económicas y sociales para la comunidad LGBTQ serían los puntos clave a la hora de elegir al nuevo magistrado de la Corte Suprema de EE.UU.

Conservadores y liberales por igual tienen mucho que perder en la selección que haga el presidente Donald Trump para remplazar a la fallecida magistrada de la Corte Suprema, Ruth Bader Ginsburg, quien murió la semana pasada tras 27 años en el tribunal.

Trump ha prometido nominar a una jurista conservadora el sábado para asumir el cargo de Ginsburg, la miembro más liberal de la Corte. Quien sea que Trump traiga vendrá a consolidar una mayoría conservadora de 6 sobre 3 liberales, y jugará un papel crucial al decidir temas de gran consecuencia para millones de estadounidenses.

Entre esos temas están: la suerte del Obamacare, que ofrece seguro médico a millones de personas, inmigración, aborto, y protecciones económicas y sociales para la comunidad LGBTQ.

En años recientes, la Corte Suprema ha bloqueado los intentos por desarticular el Obamacare y cercenar los derechos al aborto, mientras ha aumentado el respeto a los derechos de la comunidad LGBTQ.

Pero esos resultados saludados por las fuerzas liberales se lograron por márgenes muy estrechos. Con la casi segura juramentación de un sexto voto conservador en el tribunal de nueve miembros, el balance de poder se inclinará decididamente hacia el extremo conservador.

Estos temas posiblemente dominarán las discusiones de las audiencias de confirmación en el Senado. Pero el potencialmente nominado(a), sea la jueza federal de Chicago, Amy Coney Barrett, la jueza cubanoestadounidense radicada en Atlanta, Bárbara Lagoa, la jueza federal Allison Jones, de la Corte de Apelaciones de Richmond, Virginia, o cualquier otro candidato, posiblemente hará todo lo posible por no revelar sus opiniones sobre esos temas.

“Si a ella se le preguntara sobre Obamacare y Roe [el famoso caso Roe vs Wade dirimido en la Corte suprema en 1973 que despenalizó el aborto] y todas esas cosas, ella solo dírá: no puedo discutir casos que puedan llegar ante mí para ser resueltos”, dijo Saikrishna Prakash, una profesora de Derecho de la Universidad de Virginia que conoce profesionalmente a Barrett.

Aquí un vistazo a tres de los temas que podrían dominar las discusiones sobre el próximo miembro de la Corte Suprema.

Obamacare

Diez años tras su aprobación, los estadounidenses siguen divididos sobre el Obamacare, con un 50 por ciento apoyándolo en las encuestas. Mientras el programa aprobado con dificultades en marzo del 2010 permite a 20 millones de estadounidenses sin seguro médico comprar pólizas subsidiadas de seguro médico, los conservadores se han opuesto a ciertas reglas obligatorias y dicen que el sistema no es financieramente sostenible.

Desde su creación y bamboleante inicio, Obamacare ha logrado superar varias ofensivas legales, incluyendo dos que llegaron hasta la Corte Suprema. El 10 de noviembre, una semana después de las elecciones presidenciales, el alto tribunal tiene previsto escuchar argumentos orales de un tercer reto legal significativo, este promovido por 10 estados encabezados por Texas.

Los estados argumentan que después que el Congreso eliminó en el 2017 las penalidades para las personas sin seguro médico, el mandato individual para comprar seguro fue declarado inconstitucional, y ahora desean que se revoque la ley entera.

En los dos últimos casos en llegar a la Corte Suprema, Ginsburg y los otros tres magistrados liberales se unieron al presidente del tribunal John Roberts, para preservar la ley.

“Pero esta vez será diferente”, dice Russ Feingold, un ex senador demócrata de Wisconsin y ahora presidente de la izquierdista Sociedad Estadounidense por la Constitución. “Esta vez la magistrada Ginsburg no estará en el tribunal”.

Pero tampoco es seguro que un magistrado conservador votará para abolir Obamacare en su totalidad, aunque el mandato de comprar seguro haya sido declarado inconstitucional.

Roberts y dos de sus colegas conservadores se suscriben a una doctrina que dice que aunque una parte de la ley sea fallida, el resto debería ser preservado en la medida de lo posible. Más aún, la administración Trump y los líderes republicanos en el Congreso, tienen aún que ponerse de acuerdo sobre un sistema que reemplazaría al Obamacare.

El tema del aborto

Pocos temas son tan divisivos como el derecho al aborto. Sus defensores lo ven como un derecho reproductivo, los conservadores religiosos dicen que el aborto es tan grave como el asesinato.

Desde que el alto tribunal legalizó el aborto en 1973 en un famoso fallo conocido como Roe v. Wade, los conservadores han buscado formas de debilitarlo o eliminarlo.

Pero la Corte Suprema durante años ha defendido el precedente, con el ahora retirado juez, Anthony Kennedy, un nominado por los republicanos, jugando el voto péndulo. Este año, Roberts, un opositor al aborto, se unió a los liberales para derrotar una nueva ley de Luisiana que habría restringido el acceso al aborto, citando precedentes en un caso anterior.

Ahora con la perspectiva de un sexto magistrado conservador en la corte y varios casos relacionados al aborto en camino a la Corte Suprema, los activistas pro-vida ven la oportunidad para importantes victorias. Trump ya había agregado dos conservadores a la corte, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh, los que casi seguramente se sumarán a las fuerzas contra el aborto.

“Este tercer magistrado nos dará la capacidad para revertir Roe con una mayoría de 8 sobre 3”, dice Kristan Hawkins, presidente de “Estudiantes por la Vida”.

Derechos de los LGBTQ

En años recientes, con el Congreso trabado e incapacitado para actuar, la Corte Suprema ha emitido una serie de fallos aumentando los derechos de los gays. La culminación de esta tendencia se produjo cuando la corte aprobó los matrimonios de personas del mismo sexo en el 2015.

Al mismo tiempo, la corte ha venido favoreciendo a grupos religiosos en sus disputas por temas de libertad religiosa con los simpatizantes de la comunidad homosexual. En el 2018, los magistrados apoyaron a un pastelero de Colorado quien se rehusó a hacer un pastel de boda para una pareja de hombres, basándose en sus derechos religiosos.

Otra prueba vendrá en noviembre cuando la corte examine el caso de una organización caritativa católica que no le permite a parejas del mismo sexo trabajar como padres de crianza o temporales, son aquellos ciudadanos que se hacen cargo de menores cuyos padres han sido identificados como "no aptos" para criar menores debido a distintos tipos de problemas, que pueden ser de drogas, violencia, sicológicos o económicos.

Desde que el magistrado Anthony Kennedy, el mayor aliado de los homosexuales se retiró hace dos años, muchas activistas lesbianas, gay, bisexuales, transgénero y otros, han temido que otro nombramiento conservador podría poner en riesgo sus derechos.

“Hay mucho en juego en esta pelea para la comunidad LGBTQ”, afirma Lamda Legal, una organización nacional para la defensa de los derechos civiles, en una declaración señalando los antecedentes contra los derechos civiles de los tres principales candidatos para reemplazar a Ginsburg.

Pero Prakash, de la Universidad de Virginia, señaló que fue Gorsuch, el primer nominado a la corte por Trump, quien escribió la opinión de este año expandiendo las protecciones contra la discriminación laboral para los trabajadores homosexuales, en un caso de Georgia.

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