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Un documental británico alega que China influye en las universidades y espía a los hongkoneses en el Reino Unido


ARCHIVO – Se cree que un edificio de seis pisos con fachada de vidrio, en la foto, segundo desde la izquierda, en el barrio chino de Nueva York, opera un puesto de avanzada de la policía extranjera para China.
ARCHIVO – Se cree que un edificio de seis pisos con fachada de vidrio, en la foto, segundo desde la izquierda, en el barrio chino de Nueva York, opera un puesto de avanzada de la policía extranjera para China.

La cinta reúne a testigos que hablan entre muchos tópicos cómo agentes del gobierno chino se hicieron pasar como periodistas utilizando perfiles y avatares falsos para atacar a activistas de Hong Kong, Las universidades son un blanco y generan preocupación en occidente.

Un documental de BBC y Channel 4, 'Secretos y poder: China en el Reino Unido', afirma que el gobierno chino está interfiriendo con la libertad académica y espiando a los activistas de Hong Kong en el Reino Unido.

La película de 49 minutos, estrenada el miércoles, alega que la Universidad de Nottingham utilizó un plan de estudios aprobado por Beijing en las clases impartidas en un campus satélite en Ningbo y cerró su Escuela de Estudios Chinos Contemporáneos bajo la presión del gobierno chino.

El programa también afirma que un profesor del Imperial College de Londres colaboró con investigadores de una universidad china en el uso de armamento de inteligencia artificial que podría usarse para beneficiar al ejército chino. Ambas instituciones niegan las acusaciones.

La película también alega que agentes del gobierno chino que se hicieron pasar por periodistas utilizaron perfiles y avatares falsos para atacar a activistas de Hong Kong que ahora viven en el Reino Unido.

La Voz de América envió un correo electrónico a la embajada de China en Londres en busca de comentarios sobre las afirmaciones en el documental, pero no ha recibido respuesta.

Las naciones rastrean la influencia de China

El documental se produce en un momento en que otras naciones, incluido Estados Unidos, están monitoreando la influencia de China en los campus universitarios y sus llamadas "comisarías" en el extranjero, supuestamente destinadas a ayudar a la diáspora china y a los turistas con problemas cotidianos.

La VOA ha citado previamente a grupos de derechos humanos diciendo que los puestos de avanzadilla son -de hecho- parte de una compleja red global de vigilancia y control que le da a Beijing un alcance mucho más allá de las fronteras de China.

La Universidad de Nottingham fue aprobada por el Ministerio de Educación chino para abrir un campus en Ningbo, China, en 2004. En ese campus, todos los cursos se imparten en inglés y los estudiantes reciben los mismos títulos que en el campus del Reino Unido.

El profesor Stephen Morgan, ex vicerrector de planificación en el campus de Ningbo, dijo en el documental que los libros y artículos en el recinto académico son censurados por funcionarios locales del Partido Comunista.

Según Morgan, el Partido Comunista Chino (PCC) también alentó a los estudiantes a espiar a sus maestros. Dijo que se vio obligado a renunciar a su puesto directivo después de escribir un blog en el que criticaba los cambios constitucionales que permitieron al presidente Xi Jinping cumplir un tercer mandato. El secretario del PCC en el campus de Ningbo consideró que el blog era "totalmente inaceptable", dijo.

Steve Tsang, director del Instituto de China de SOAS Londres y exdirector de la Escuela de Estudios Chinos Contemporáneos de la Universidad de Nottingham, que cerró en 2016, es un crítico abierto del PCCh, dijo en el documental que los administradores de la Universidad de Nottingham le dijeron que no hablara con los medios cuando Xi visitó el Reino Unido en 2015.

Tsang también explica que la universidad no le permitió recibir a un político taiwanés de alto rango que planeaba pronunciar un discurso en 2014.

La escuela niega haber tomado medidas políticas

La Universidad de Nottingham ha negado que el cierre de su Instituto de China Contemporánea haya sido por razones políticas y ha negado las acusaciones de Channel 4 sobre el campus de Ningbo de Nottingham.

"No reconocemos la descripción del campus de Ningbo de la Universidad de Nottingham. Cualquier organización del Reino Unido que opere en el extranjero ... debe cumplir con las leyes y costumbres del país anfitrión", informó.

El documental alega que la colaboración del Imperial College de Londres con investigadores de la Universidad de Shanghái incluyó la publicación de varios artículos sobre las aplicaciones militares de la inteligencia artificial. El trabajo fue supervisado por Guo Yike, director del Instituto de Ciencia de Datos del Imperial College.

Según un informe del periódico inglés The Telegraph, el Imperial College dijo que el personal tiene un "código claro de investigación" e insistió en que se ha realizado la debida diligencia y revisiones periódicas de los socios.

La embajada china en Londres también negó a The Telegraph en el mismo artículo que hubiera interferido en el funcionamiento de las universidades británicas, diciendo que la acusación estaba "dirigida a desacreditar y difamar a China".

Película alega que China ataca a activistas

Un estudio elaborado por el think tank británico Civitas y publicado este mes en el Parlamento encontró que varias universidades británicas han recibido una financiación significativa de organizaciones vinculadas al Ejército Popular de Liberación de China (EPL) en los últimos cinco años.

El documental alega que los activistas de Hong Kong que se han refugiado en Gran Bretaña parecen ser objeto de un sofisticado espionaje del gobierno chino.

Este sigue el caso del activista prodemocracia de Hong Kong, Finn Lau, quien dice haber sido abordado repetidamente por falsos periodistas y temía ser seguido. En julio, Hong Kong ofreció una recompensa equivalente a 128.000 dólares por el arresto de Lau. Otras siete personas también fueron atacadas.

Según el documental, un hombre estadounidense que enseñaba inglés en Shanghái fingió ser un periodista que trabajaba para un medio de comunicación canadiense y utilizó un avatar y un perfil falsos para pedirle a Lau información sobre actividades a favor de la democracia. Cuando un reportero de Channel 4 le preguntó al estadounidense su nombre real y el de sus superiores, colgó la videollamada.

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