Obama bajo fuego en el Congreso

Algunos legisladores pidieron que el presidente regrese de inmediato de su gira latinoamericana.

Congresistas ponen en tela de juicio su autoridad constitucional para haber involucrado militarmente a EE.UU. en Libia.

El presidente Barack Obama fue blanco de una andana de críticas en el Congreso en Washington donde legisladores incluso pidieron su inmediato regreso de Latinoamérica por haber dispuesto la participación de EE.UU en la ofensiva militar contra Moammar Gadhafi en Libia sin el visto bueno del Capitolio.

En una carta enviada al Congreso este lunes, Obama dijo haber autorizado la inclusión de EE.UU. en la operación militar como parte de una “respuesta multilateral acorde con la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU”, que decidió establecer una zona de exclusión aérea en Libia.

Pero los críticos de la decisión citaron las propias palabras de Obama cuando en diciembre de 2007 en una entrevista con el diario The Boston Globe cuestionó la autoridad constitucional que tendría el presidente de EE.UU. para bombardear Irán sin autorización legislativa.

"El presidente no tiene poder bajo la Constitución para autorizar unilateralmente un ataque militar en una situación que no sea para detener una amenaza real o inminente para la nación”, fueron entonces sus palabras citadas por el Globe.

En virtud de una Resolución sobre Poderes de Guerra (1973), el presidente dispone de autoridad para lanzar acciones militares de hasta 90 días como máximo antes de obtener luz verde del Congreso.

El Senado aprobó por unanimidad el pasado 1ro. de marzo una resolución no vinculante que urgía al Consejo de Seguridad a adoptar las acciones necesarias para proteger a civiles de ataques en Libia, incluida la posible imposición de una zona de exclusión aérea”. Pero la Cámara de Representantes no adoptó ninguna medida similar.

Mientras el senador republicano por Arizona John McCain dijo que los bombardeos en Libia eran necesarios porque de lo contrario hubiera habido “un horrible baño de sangre”, el representante demócrata por Ohio Dennis Kucinich se opuso tajantemente a la operación.

"Ya hemos gastado billones de dólares en guerras en Irak y Afganistán que han parado en atolladeros en los que no es posible ganar (…) Ahora el presidente precipita a EE.UU. en otra guerra que no nos podemos dar el lujo” de librar, dijo Kucinich.

La presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, la republicana Ileana Ros-Lehtinen, ha señalado que Obama todavía debe "definir claramente cuáles cree que son los intereses de seguridad vitales para EE.UU. que están en juego en Libia".

Otro congresista, el demócrata por California Michael Honda indicó que es "muy preocupante e inaceptable" que Obama haya decidido sumarse a la coalición de países que han bombardeado Libia sin una aprobación expresa de los legisladores, y exigió “un debate serio en el Congreso antes de que sean invadidos otros países".

Por su parte, la republicana Candice Miller, del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, apuntó incluso que el presidente Obama "debería regresar inmediatamente" de su gira por América Latina para encarar el asunto.

En terminos igualmente fuertes, el congresista republicano Roscoe Bartlett, miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara, difundió una declaración en la que sostiene que "Estados Unidos no tiene un ejército del Rey. La decisión unilateral del presidente Obama de usar la fuerza militar en Libia es una afrenta a nuestra Constitución”.

Como voz discordante, el senador demócrata Robert Menéndez dijo estar seguro de que si el presidente Obama no hubiese actuado e impedido con ello una “masacre de inocentes (en Libia), los colegas republicanos dirían que el presidente debió actuar".