El Salvador: el país más violento

En un año promedio entre 2004 y 2009, el número de muertes por habitante fue mayor en El Salvador que en Irak.

Seis de los 14 países más violentos del mundo están en América Latina.

Aproximadamente 526.000 personas mueren de forma violenta cada año, pero sólo 55.000 de ellas pierden sus vidas en conflictos o como consecuencia de un acto terrorista.

El informe Carga Global de la Violencia Armada utiliza una extensa base de datos que cubre las muertes violentas tanto en contextos de conflicto como en contextos exentos de ellos.

Un total de 25% de todas las muertes violentas ocurren en tan sólo 14 países, con una tasa anual promedio superior a 30 muertes violentas por 100.000 habitantes, de las cuales la mitad se encuentra en el continente americano.

Si bien las víctimas de conflictos armados a menudo acaparan los titulares de los medios de comunicación, los niveles de violencia armada en algunos países exentos de conflictos se asemejan a los de las zonas en conflicto, señala el informe.

En un año promedio entre 2004 y 2009, el número de muertes por habitante fue mayor en El Salvador que en Irak, lo que le sitúa como el país más afectado por la violencia letal entre 2004 y 2009, seguido de Irak y Jamaica.

La violencia letal se caracteriza por una desigualdad de distribución no sólo entre países, sino además dentro de un mismo país. En México, la tasa de muertes violentas del país en 2009 se elevó a 18,4 por 100.000, mientras que en Ciudad Juárez, al norte del país, esta tasa alcanzó 170,4 por 100.000 durante el mismo año, es decir, más de 20 veces la tasa global.

África Central y del Sur, América Central, el Caribe y Suramérica son las regiones que registran los niveles más altos de violencia letal.

“Los límites entre la violencia política, criminal e interpersonal se van volviendo cada vez más difusos, como lo revelan casos de asesinatos relacionados con tráfico de drogas en América Central o de piratas que intervienen en actos de violencia de carácter económico en Somalia”, declaró Keith Krause, uno de los editores y autores del informe.

“Aquellos Estados con altos niveles de violencia letal casi siempre se ven en dificultades para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, indica Krause. “Sabemos además que cuando un país avanza en términos de desarrollo, es muy probable que muestre una disminución de sus niveles de violencia letal”.

Existe un sólido vínculo entre la relativa fragilidad del imperio de la ley en un país y mayores tasas globales de homicidios, confirma el informe. Sin embargo, desafíos específicos, como la actividad de las pandillas, la presencia de conflictos, o una gran desigualdad de ingresos, pueden degenerar en altas tasas de homicidios incluso en sociedades que cuentan, comparativamente, con instituciones fuertes y un sólido Estado de Derecho.

Publicado por Cambridge University Press, el informe Carga Global de la Violencia Armada: Encuentros Letales es un producto de la Declaración de Ginebra sobre la Violencia Armada y el Desarrollo, firmada por más de 100 países.