Ley de salud no se aprobará antes de los 100 días

Los líderes republicanos Paul Ryan (derecha) y aKevin McCarthy han reconocido no tener los votos suficientes para revocar el Obamacare.

El liderazgo republicano en la Cámara de Representantes volvió a posponer la votación para revocar la actual ley de salud hasta cuando mucho la próxima semana, negando al presidente Trump un regalo de cumpleaños por sus primeros 100 días en el gobierno.

A cambio, las posibilidades de que el gobierno federal tenga que cerrar por falta de presupuesto aprobado, fueron minimizadas, al menos, por otra semana más.

El líder de la mayoría, Kevin McCarthy, dijo a los reporteros el jueves que todavía no tienen los votos necesarios para aprobar la legislación sobre salud, pese a que presionaron durante todo el día a los republicanos moderados para que apoyen la propuesta.

“No vamos a votar mañana (viernes) sobre el cuidado de la salud”, dijo McCarthy. “Todavía estamos ilustrando a los miembros... Tan pronto tengamos los votos, vamos a someterla a votación”.

Al menos 15 legisladores republicanos continúan firmemente opuestos a cambiar la ley y hay otros 20 que se inclinan por el no o todavía no han tomado una decisión. Los republicanos solo pueden darse el lujo de perder 22 votos.

McCarthy descartó que se pueda conseguir los votos que faltan el sábado, el día en que el presidente Trump cumple 100 días de gobierno.

Presupuesto

Las posibilidades de aprobar un presupuesto de emergencia que cubra los gastos de por lo menos una semana, aumentaron de inmediato.

McCarthy dijo que los republicanos intentarán aprobar ese presupuesto de corto plazo aunque solo sea con los votos de su bancada, si es necesario.

La minoría demócrata ha amenazado con no apoyar la propuesta a menos que antes haya un acuerdo bipartidista sobre un masivo presupuesto de $1 billón de dólares que cubra los gastos del gobierno hasta el 30 de septiembre, fecha en que termina el año fiscal, si es que no se ha llegado a un acuerdo final.

La lucha por las dos propuestas de ley ha avergonzado a los republicanos, ahora que tienen a Trump en la Casa Blanca y son mayoría en ambas cámaras del Congreso.