El TLC sigue esperando turno

Los republicanos aseguran que si la Casa Blanca no aprueba el TLC en los próximos meses, la llegada de la campaña electoral impedirá nuevamente su aprobación.

Un grupo de congresistas buscan evitar que las disputas por el techo de la deuda releguen el tema del TLC con Colombia y Panamá.

El debate sobre el límite de la deuda ha acaparado toda la atención de Washington por lo que es muy probable que los acuerdos de libre comercio pendientes sean tratados después de que el Congreso se ponga de acuerdo y la Casa Blanca acepte una propuesta.

El republicano Dave Camp dijo que aún no ha recibido una respuesta definitiva de la Casa Blanca porque muchos de los funcionarios claves en la política comercial estadounidense están abocados a negociar con legisladores republicanos el tope de endeudamiento externo para evitar que por primera vez Estados Unidos incumpla obligaciones con sus acreedores a partir del 2 de agosto (2011).

"Uno de los problemas es que las personas del gobierno que están involucradas en las discusiones de la deuda, son las mismas personas involucradas en las discusiones comerciales", señaló Camp.

Según Camp, la propuesta consiste en que el Senado someta a votación y apruebe un proyecto de ley separado de TAA, un mecanismo que busca apoyar a estadounidenses desempleados por el comercio internacional y cuya aprobación había planteado la Casa Blanca como requisito antes de enviar al Congreso los tres tratados de libre comercio (TLC), estancados desde 2006.

El TLC con las tres naciones aumentarían las exportaciones estadounidenses en $12.000 millones de dólares y crearían decenas de miles de puestos de trabajo, según cifras del gobierno estadounidense.