Vínculos entre narcos y terrorismo

La DEA presentó acusaciones contra cuatro detenidos, que dice, demuestran el creciente vínculo entre el narcotráfico y el terror.

La justicia federal de Estados Unidos, anunció la captura en dos operativos, de cuatro personas a los que acusan de "narco terrorismo " e intento de comprar misiles antiaéreos, y presuntamente vinculadas con el Talibán y el movimiento Hezbolá, lo que demuestra el creciente vínculo entre el narcotráfico y el terrorismo.

La agencia de Estados Unidos para la lucha contra las drogas (DEA por sus siglas en inglés) y un fiscal de la Ciudad de Nueva York anunciaron los arrestos de cuatro personas acusadas de vender drogas para comprar armas para Hezbolá y para el Talibán.

Los individuos fueron arrestados en Afganistán, Rumania, Chipre Malasia y Líbano, informó la fiscalía federal del distrito sur de Nueva York. Sus nacionalidades no fueron especificadas.

Entre los detenidos se encuentran Siavosh Henareh y Cetin Asku, arrestados en Rumania, y , Bachar Wehbe, detenidos en las Islas Maldivas, quienes entraron en contacto con agentes encubiertos para vender heroína y comprar armamento, incluyendo misiles antiaéreos, por un valor de $9,5 millones de dólares, informó la agencia France Press. Los tres ya fueron extraditados a Estados Unidos.

El otro detenido es Taza Gul Alizai, un afgano capturado en las Maldivas, que "vendió rifles y heroína" a un agente encubierto de la DEA que se hizo pasar por un asociado del Talibán entre 2008 y 2010, según el acta del fiscal Preet Bharara, y ya fue trasladado a Estados Unidos donde fue acusado de "conspiración narcoterrorista" y "narco terrorismo".

Uno de los arrestados está acusado de coordinar el contrabando de heroína a Estados Unidos con el fin de financiar compras de armas para Hezbolá, los otros dos están acusados de la misma conspiración y de arreglar la compra de armas de tipo militar también para Hezbolá.

El cuarto detenido está acusado de vender heroína a un confidente de la DEA y de arreglar la venta de seis rifles de asalto AK-47 y una cantidad adicional de heroína al informante de la DEA, quien se hizo pasar por representante del Talibán.

De ser encontrados culpables, los sospechosos se enfrentan a penas máximas de entre 25 años de prisión y cadena perpetua por delitos de tráfico de drogas y conspirar para adquirir ilegalmente armamento y financiar a una organización terrorista.