Las instalaciones de procesamiento temporal de inmigrantes en Donna, Texas, procesan a familias y menores no acompañados.
Funcionarios en Donna, Texas, procesan a familias y menores no acompañados. [Foto: Cortesía del CBP]

WASHINGTON DC - Las autoridades estadounidenses divulgaron imágenes de la situación de algunos de los centros de detención para migrantes en el sur del país, que se encuentran desbordados por la creciente llegada de migrantes, una situación de la que el Gobierno culpa en gran parte a la gestión de la Administración Trump.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) informó a través de un comunicado que ha publicado imágenes de la situación -tanto fotografías como vídeos- en los centros de Donna y El Paso, en Texas, estado fronterizo con México y una de las principales vías de acceso para los migrantes que aspiran a entrar al país de manera irregular.

Las autoridades subrayaron que continúan "transfiriendo a los menores no acompañados al Departamento de Salud y Servicios Humanos tan rápida y eficientemente como es posible, una vez han sido apresados en la frontera sur".

En febrero, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detuvo a más de 100.000 personas en la frontera, un incremento del 28% en comparación con enero. De ellas, 19.246 eran unidades familiares y casi 9.500 menores no acompañados, según datos del CBP.

La divulgación de las imágenes se produce en un momento en que el presidente Joe Biden se encuentra bajo una cada vez mayor presión, tanto por parte de la oposición- que responsabiliza a su política migratoria de generar un efecto llamada- como por parte de miembros de su propio partido, preocupados por el trato que están recibiendo los más jóvenes tras cruzar la frontera.

Plan Dignidad
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El influjo cada vez mayor de jóvenes ha dejado al Gobierno estadounidense luchando por adaptar sus infraestructuras y recurriendo a centros de detención -donde los menores no pueden permanecer más de 72 horas por ley- para procesarlos y reunirlos con sus familiares o tutores legales dentro de EE. UU. Sin embargo, no siempre se han cumplido los plazos, según ha reconocido la Casa Blanca.

¿Un "reto" heredado?

El Gobierno niega la "crisis", aunque reconoce que supone un "reto", y culpa en buena medida, a la Administración Trump por haber dejado tras de sí un sistema inmigratorio desmantelado, falto de las infraestructuras y del personal necesarios.

En este sentido, la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), ha concluido que "la fragmentación de larga data" entre las operaciones de las distintas agencias inmigratorias, como el CPB y el propio DHS, "dificultan aún más" la capacidad de hacer frente a los "repuntes" de los flujos migratorios.

El informe realizado por este órgano de auditoría independiente del DHS, recuerda que el país ya sufrió el año pasado un importante repunte en la llegada de migrantes debido al impacto de la pandemia y de los desastres naturales en la región. En 2019 se apresó a 977.509 personas que cruzaron irregularmente la frontera, frente a los 521.090 del año anterior.

"Más allá del volumen de aprehensiones, su ubicación representaba una mayor presión sobre los recursos del CBP", concluye el reporte.