BUENOS AIRES - Por Gustavo Bañez Villar - Oswaldo Avendaño tiene 30 años y desde 2017 vive en Argentina. Su vida entera la dedicó a ejercer la profesión que ama, el periodismo. Decidió emigrar de Venezuela en 2015 tras años de cubrir multitudinarias marchas en las calles de Caracas y turbulentas sesiones en el Parlamento. Tomó la decisión de darle un nuevo rumbo a su vida por las dificultades económicas y las censuras que enfrentaba día a día.

Llegó a la Argentina acompañado por su pareja, quien había conseguido trabajo en el país. Los primeros meses no fueron sencillos no sólo porque se tenía que acostumbrar a una cultura diferente sino también por lo que sentía al ver lo que sucedía en Venezuela: miles y miles de compatriotas huían del país. A pesar de haber llegado a Buenos Aires con poco equipaje y casi sin dinero, el primer ingreso que tuvo lo destinó a comprarse una cámara de fotos que le permitiera llevar adelante el proyecto que se había imaginado.

“#ShoSoyDeVenezuela es un proyecto de foto periodismo independiente que surge porque sentía que como periodista no estaba visibilizando el tema de la migración venezolana desde el punto donde estaba”, relató en una entrevista a la Voz de América, para luego agregar: “¿Qué podía hacer yo para informar y visibilizar la situación de los migrantes venezolanos desde donde estaba?”

Fue así como empezó a contactar a varios compatriotas para contar sus historias a través de la cámara de fotos. El objetivo de su proyecto es mostrar las sensaciones que tienen los migrantes al irse de su país, explica Avendaño. “Por un lado está la alegría y la sonrisa, pero al mismo tiempo por dentro hay emociones muy fuertes que tienen que convivir con todo el resto”, relata Oswaldo.

Entre los cientos de fotos que tomó hay dos que lo marcaron, cuenta él. Por un lado, la imagen de una mujer a la que le preguntó qué sentiría si siendo migrante le avisan que su papá murió en Venezuela. “Se le llenaron los ojos de lágrimas y fue impresionante cómo le cambió el semblante”, detalló. Por el otro, la historia de una joven migrante que se fue de Venezuela por amor para estar con su pareja en Argentina. “Muestra su picardía hasta en la mirada”, relata Avendaño.

Oswaldo sueña con volver a su país, ama Venezuela, pero sobre todo ama a su gente.

“A Venezuela la hace la gente. Cuando uno dice que extraña Venezuela es por lo que vivió y las experiencias que tuvo con las personas. Entonces para mí, lo más importante que tiene Venezuela es su gente”.