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Fitch Ratings rebaja a "B" la calificación crediticia de Bolivia


Esta vista aérea tomada en agosto de 2020 muestra a partidarios del derrocado presidente Evo Morales en La Paz, capital de Bolivia, cuando exigían por el retraso de las elecciones, causado por la pandemia de coronavirus.

La fundamentación de Fitch Ratings para rebajar la calificación de "B+" a "B" a Bolivia se basa en la puja política existente a menos de un mes de la celebración de los comicios presidenciales en la nación andina.

El proveedor de valoraciones de crédito a nivel mundial, Fitch Ratings (FR), rebajó el miércoles la calificación crediticia de Bolivia de “B+” a “B”, dijo la entidad en un informe.

“La rebaja de las calificaciones de Bolivia reflejan un deterioro en las perspectivas de crecimiento del país y las finanzas públicas en medio de agudas tensiones políticas”, señala el documento.

FR explica también que las tensiones mencionadas en el país latinoamericano “probablemente complicarán los ajustes de política fluidos para contener los riesgos macroeconómicos después de las próximas elecciones”, pactadas para el próximo 18 de octubre.

El centro investigativo señaló que “Independientemente del resultado de las elecciones de octubre, los responsables de la formulación de políticas se enfrentan a difíciles concesiones” entre intentar paliar la crisis postpandémica o impulsar los ajustes para contener los riesgos macroeconómicos.

“La Perspectiva Continua Estable refleja la opinión de Fitch de que las tensiones de política económica y los riesgos políticos/sociales se sustentan en la calificación más baja”, indica el informe.

La argumentación de Fitch se sostiene en que las calificaciones “están limitadas por el bajo ingreso per cápita y los indicadores de mala gobernanza resaltados por la reciente inestabilidad política”.

Aun así la agencia calificadora dijo que el panorama del país es, actualmente, estable.

Bolivia sufrió una convulsión social el pasado 2019 cuando las elecciones generales se vieron sacudidas por las protestas de quienes acusaron al entonces presidente Evo Morales de acciones fraudulentas ante su oponente Carlos Mesa.

Morales fue obligado a buscar asilo en Argentina, donde reside en la actualidad. A su salida, Jeanine Áñez asumió la presidencia interina hasta la convocatoria para elecciones en el mes de octubre, comicios a los que ha anunciado que no se presentará, buscando que la coalición que la apoya esté más fortalecida frente al partido de Morales, el Movimiento Al Socialsimo (MAS).

“Las tensiones políticas podrían persistir después de las elecciones y es poco probable que ningún gobierno cuente con una mayoría legislativa sólida, lo que plantea desafíos para la implementación fluida de los ajustes de política y reformas para mejorar las perspectivas de crecimiento”, explica el dictamen de Fitch Ratings.

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