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En Honduras se plantea el método “MAÍZ y catracho” para pacientes por COVID-19


Un trabajador sanitario empuja una camilla con el cadáver de un fallecido por la COVID-19, en Tegucigalpa.

El objetivo de este tratamiento es atender las necesidades de los enfermos de COVID-19 según la gravedad de los síntomas que presentan.

El avance de la pandemia queda plasmado en los más de 5.000 casos positivos de COVID-19 que se contabilizan en Honduras, donde la ciudad de San Pedro Sula, al norte del país, sigue siendo el epicentro del coronavirus y donde la medida de toque de queda siguen vigente.

Sin embargo, ante este escenario, ya está en marcha un tratamiento conocido como “MAÍZ y Catracho” creado por los médicos hondureños Miguel Sierra, jefe de investigación de la Universidad de Texas en Estados Unidos, y el doctor Omar Videa. Su objetivo: dar tratamiento a pacientes en determinadas fases.

El médico especialista Omar Videa explica que “este tratamiento esta conformado por Microdacyn, Azitromicina, Ivermectina y Zinc”, de cuyas iniciales procede el término “MAÍZ”, y que es aplicado a los pacientes positivos que no presentan mayores complicaciones, pudiendo tratarse en sus hogares. Por contra, Catracho es un tratamiento orientado para los pacientes graves, que necesitan ser hospitalizados.

El método catracho consiste en una serie de medicamentos que se tiene que seguir aplicando en base a técnicas de administración de oxígeno a alto flujo y pronación -es decir, acostar al paciente boca abajo para evitar infecciones- y la necesidad de ser internado para un tratamiento distinto. Actualmente, este tratamiento ya se aplica en tres de los hospitales más importantes de San Pedro Sula y los decesos han bajado considerablemente en la ciudad.

Además con el uso de este método se bajó el tiempo de hospitalización de 14 a 7 días y la mortalidad que se encontraba en un 50% se redujo, siempre tomando en cuenta los estudios pertinentes.

Lesbia Villatoro, epidemióloga y jefa de la región Metropolitana de la Salud en San Pedro Sula, analiza los alcances del tratamiento hasta ahora, ya que en la zona norte de Honduras especialmente en la ciudad de San Pedro Sula los casos de COVID-19 siguen aumentando.

“Está demostrado —dice— que se reducen ciertos tipos de síntomas, en base a los medicamentos que se están administrando sin embargo, siempre se requieren estudios amplios y masivos para tener la evidencia como tal, pero si sabemos que reduce los síntomas presentando una leve mejoría clínica en el paciente”.

Hasta el momento varios pacientes han sido tratados bajo este método que, según los galenos, ha sido una medida efectiva para tratar al enfermo según las etapas del virus que día con día los casos aumentan.

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