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Nicaragua y Costa Rica: ¿En qué punto está la relación bilateral?


Miles de nicaraüenses se ha ido al exilio por amenazas en su contra y falta de empleos.

Las relaciones entre los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica se han ido deteriorando desde las protestas antigubernamentales de 2018 hasta la actual situación a raíz de la pandemia, según afirman sociólogos de la región consultados por la Voz de América.

Una señal de ello, por ejemplo, es el hecho de que desde julio de 2018, el gobierno de Costa Rica no ha nombrado enmbajador desde que salió del país por cumplimiento de misión el embajador costarricense, Eduardo Trejos. Por ahora la embajada de Costa Rica en Managua está a cargo de un funcionario de menor rango.

En conversación con la VOA, el diplomático Javier Sancho, exembajador de Costa Rica en Nicaragua entre 2012 y 2016, explicó lo que según su opinión representa este hecho en materia de relaciones diplomáticas entre países vecinos.

"Demuestra una inconformidad y un malestar por la forma en la que el régimen orteguista (gobierno del presidente Daniel Ortega) ha violado los derechos fundamentales de los ciudadanos nicaragüenses de manera continuada desde el 2018", dijo Sancho.

El diplomático alega que en las marcadas diferencias en el modo de gobernar de Ortega y su homólogo de Costa Rica, Carlos Alvarado Quesada, estaría en parte la explicación para entender algunas de las razones de las crecientes tensiones entre Managua y San José.

“Costa Rica es una democracia centenaria y en Nicaragua lo que existe es una dictadura en manos de Daniel Ortega y Rosario Murillo”, afirmó.

En una entrevista vía Skype con la VOA, el doctor en Estudios Culturales de la Universidad de Birmingham, en Inglaterra, y profesor de la Universidad de Costa Rica (UCR), Carlos Sandoval García, explicó que entre ambos gobiernos ha habido conflictos históricos, pero considera que el tema del COVID-19 ha removido ciertas rencillas.

Los roces más recientes entre ambos países se dieron el pasado 15 de mayo, cuando 52 diputados costarricenses firmaron una carta dirigida a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para denunciar el manejo de la pandemia del coronavirus en Nicaragua.

En menos de 24 horas, los legisladores sandinistas respondieron con una ola de insultos.

"Denunciamos y rechazamos esas reiteradas y ofensivas actitudes y declaraciones, arrogantes, injerencistas y descaradas de los diputados", indicó la misiva, dada conocer por el presidente del parlamento, Gustavo Porras, quien había sido sancionado por Estados Unidos meses atrás.

El doctor Sandoval señala además que la falta un diálogo bilateral entre San José y Managua ha sido otra de las razones que ha ido agravando el conflicto entre ambas naciones vecinas.

Doctor Carlos Sandoval (foto cortesía)
Doctor Carlos Sandoval (foto cortesía)

“Costa Rica y Nicaragua están unidas por la historia, economía, familias, son historias entrelazadas de diversas formas a las cuales lamentablemente no se añade la mejor relación entre los gobiernos”, expone el sociólogo.

Afirma este experto que ciertas decisiones del gobierno de Ortega, las cuales considera “inéditas e “irresponsables” por el manejo de la pandemia, también deterioran las frágiles relaciones y como consecuencia ha habido ciertos casos de xenofobia contra los nicaragüenses en Costa Rica.

“Nicaragua es uno de los pocos países donde el distanciamiento (físico) no ha sido una política pública puesta en práctica y más bien se ha visto una irresponsabilidad, pues se convoca a aglomeraciones cuando se sabe que donde hay grupos grandes se incrementa la posibilidad de transmisión del COVID-19”, indicó el experto.

“Por ello hay manifestaciones de hostilidad y xenofobia", dice, aunque valora que aún así "son más visibles los lazos afectivos entre Costa Rica y Nicaragua”.

La crisis de los migrantes cubanos en 2015

El embajador Sancho, considera sin embargo, que no es la falta de diálogo y vuelve a responsabilizar a Ortega por lo que cataloga como "falta de voluntad" para resolver las diferencias.

"No es culpa de Costa Rica", dice y recuerda su período como embajador entre 2011 y 2016. "Puedo asegurar que este país ha hecho esfuerzos para mantener una relación franca y transparente. En diplomacia eso es importante y nunca lo hemos encontrado en la diplomacia nicaraguense”, sotiene Sancho, quien fue testigo en 2015 del cierre de fronteras ordenado por Ortega para impedir el paso de migrantes cubanos y de otros países que seguían una aciaga travesía con la ilusión de llegar a Estados Unidos.

“Fue una situación que le ocasionó un daño económico a Costa Rica en ese entonces porque se improvisaron albergues por varios meses hasta que luego, con ayuda de otros países como El Salvador, Guatemala y México se logró implementar un puente aéreo para sacar gente”, recuerda el diplomático.

La situación de entonces, rememora, fue generada por la decisión unilateral de Ortega de blindar la frontera, y expuso que en muchas veces su gobierno ha ignorado o no ha cumplido "oportunamente y de una forma rápida" decisiones regionales adoptadas por el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

Ortega y su relación política con Centroamérica

La socióloga nicaragüense María Teresa Blandón, catedrática con máster de Género y directora de una ONG, dijo a la VOA que el gobierno de Ortega no ha aportado nada significativo a la región centroamericana en términos políticos o de alianzas para el desarrollo social.

A su criterio, las relaciones de Nicaragua con Centroamérica desde que Ortega llegó al poder fueron basadas en intereses políticos y económicos más que sociales.

“El régimen jamás mostró interés en la integración de organizaciones como la Organización de Estados Americanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. No han sido prioridades de la diplomacia del régimen”, valora Blandón, quien cataloga de "ideologizadas” las actuales relaciones exteriores que se impulsan desde Managua.

“Nicaragua se muestra cooperadora con gobiernos donde tiene intereses, como Estados Unidos, por ejemplo, con el tema del narcotráfico y el muro contención, aunque en su discurso habla de una retórica antimperialista. Es errática la relación de Ortega”, considera Blandón.

Consultado acerca de qué es lo que más se perjudica con la falta de diálogo entre el gobierno de Ortega y sus homólogos de la región, el doctor Sandoval afirma: “(Debido a) las tensiones entre los gobiernos, la incapacidad de reconocer que estamos unidos por la historia, geografía y economía, los que más pierden son los nicaragüenses”.

Nicaragüenses varados en Costa Rica

La crisis sociopolítica en Nicaragua, que se expresó en las protestas iniciadas en 2018, y que costó la vida a más de 300 personas y decenas fueron encarcelados, llevó a muchos a partir hacia Costa Rica y otros países de la región.

Datos de Migración de Costa Rica indican que entre 2018 y el 10 de abril de este 2019, un total de 8.262 nicaragüenses han solicitado permisos para laborar dicha nación.

“Es un grupo importante porque contribuye al 11% del PIB de Costa Rica, es decir hoy Costa Rica no podría mantener algunas actividades económicas vitales de su economía sin nicaragüenses”, explica Sandoval.

Sin embargo, la pandemia por el nuevo coronavirus, -que ha puesto en vilo al mundo y remecido a América Latina-, está haciendo que muchos de los desplazados busquen regresar a su país para poder sobrevivir a la falta de trabajo, alimentos y viviendas, como resultado de las medidas severas y cierres de las economías de la región para frenar la COVID-19.

La VOA informó recientemente que decenas de nicaragüenses fueron retenidos en Costa Rica mientras intentaban retornar al país desde Panamá.

La posición del gobierno de Ortega

Mientras crecen las críticas a la forma en que se ejerce la política exterior desde Managua, funcionarios del gobierno de Ortega y simpatizantes, niegan que existan objeciones para que tenga lugar un diálogo para zanjar las diferencias entre ambos países que comparten fronteras.

Cairo Amador, analista que suele coincidir con las posiciones del gobierno, no admite críticas al desempeño del gobierno en materia de relaciones con Costa Rica. Dice, en cambio, que Nicaragua tiene voluntad para establecer relaciones cordiales en beneficio muto.

“Por supuesto que (Nicaragua) quiere tener buenas relaciones. Costa Rica es un gran socio comercial con Nicaragua y ellos también están interesados es que estén tranquilas las relaciones”, expone Amador.

No obstante, reconoce que "las relaciones entre ambos países han tenido su altos y bajos" y afirmó sin dar argumentos que estima que "en estos momentos hay una tendencia a normalizarse en medio de la situacion del COVID-19”.

La Voz de América intentó conocer la versión de la cancillería de Nicaragua sobre su postura oficial respecto al tema pero no respondió a nuestras consultas.

Tampoco la vicepresidente de Nicaragua y vocera gubernamental Rosario Murillo respondió a nuestra solicitud de entrevista.

El pasado 19 de mayo, en medio de la crisis de los transportistas varados en la frontera entre los dos países, Murillo dijo a medios oficiales: “Nadie está encima de nadie. Vivimos en Centroamérica, no vivimos en Europa. No hay un país europeo y los demás países centroamericanos. Países que se dicen europeos donde se desprecia la identidad y la idiosincrasia de los pueblos originarios. Nos dicen indios".

Las críticas de Costa Rica

La VOA intentó sin éxito obtener una reacción oficial acerca de las relaciones entre ambos países. Sin embargo, el canciller Rodolfo Solano ha criticado al gobierno del presidente Daniel Ortega por el manejo de la pandemia y la crisis de abril de 2018.

“El presidente Ortega, o cualquier otro presidente de una nación centroamericana, su deber es procurar su mayor beneficio para su pueblo, y no se puede procurar mayor beneficio para su pueblo si no se tienen las condiciones necesarias de tranquilidad y de paz social”, señaló el jefe de la diplomacia costarricense en febrero de 2020, poco después de asumir el cargo.

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