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¿Está realmente Biden "pagando a los estadounidenses para no trabajar"?


Una agencia de empleos en Manchester, New Hampshire, EE. UU., anuncia ofertas de trabajo el 2 de marzo de 2021.

Los críticos dicen que la generosidad del gobierno con los beneficios por desempleo está alentando a personas que pudieran trabajar a quedarse en sus casas en lugar de salir a buscar empleo.

Cuando la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos reportó que el número de nuevos empleos aumentó en solo 266.000 en abril, en lugar del millón que se había pronosticado, muchos culparon de inmediato a los beneficios por desempleo extendidos que está recibiendo la población.

Como parte de su respuesta a la pandemia, el gobierno federal añadió un suplemento de 300 dólares semanales a los pagos estatales a los desempleados, y amplió a los elegibles para recibir beneficios por desempleo.

La generosidad, dicen los críticos, está alentando a personas que pudieran trabajar a quedarse en sus casas en lugar de salir a buscar empleo.

Grupos empresariales como la Cámara de Comercio de Estados Unidos dijeron que la administración Biden está “pagándole a la gente para no trabajar”.

¿Incentivos o coerción?

Aunque no hay evidencias de que la afirmación de la cámara sea correcta, políticos de todos los niveles se sumaron a la queja. Republicanos en el Congreso, muchos usando el mismo lenguaje de la cámara, criticaron a la administración y demandaron que los beneficios extra, que deben terminar en septiembre, sean eliminados de inmediato.

Los gobernadores republicanos de Montana, Arkansas, Mississippi y Carolina del Sur anunciaron que ya no aceptarán los pagos suplementarios federales.

Algunos aplaudieron la decisión, pero otros la condenaron.

“Todavía estamos en una pandemia”, dijo Kate Bahn, directora de políticas de mercado laboral del Centro Washington para Crecimiento Equitativo. “La idea de suspender a propósito los beneficios para ‘incentivar’ un regreso a los trabajos es en realidad una coerción para que la gente regrese, cuando aún es inseguro hacerlo, cuando el cuidado es incierto y cuando sus familiares todavía se están enfermando”.

Débil oferta de mano de obra

Desde el reporte de empleos de la semana pasada, otros datos han surgido que parecen reafirmar el argumento de que las personas no están inclinadas a regresar a la fuerza laboral.

La Oficina de Estadísticas Laborales divulgó el martes su Resumen de Ofertas de Trabajo y Movimiento de Personal (JOLTS), que reveló que para finales de marzo había 8,1 millones de ofertas de empleo en el país, el mayor número desde que la agencia comenzó a rastrear esa cifra en 2000. Esto hizo que el bajo número de nuevas contrataciones en abril luciera más impactante.

En un comunicado a la prensa el martes, el economista Bill Dunkelberg, de la Federación Nacional de Empresas Independientes, dijo que “los propietarios de pequeños negocios están viendo aumentar sus ventas, pero tienen dificultades para conseguir empleados”.

“Encontrar trabajadores calificados sigue siendo el mayor desafío para los pequeños negocios y está frenando el crecimiento económico. Los propietarios están aumentando la compensación, ofreciendo incentivos y beneficios para atraer a los empleados que necesitan”, agregó.

Dudas sobre los datos

Aunque algunos concuerdan en que algunos trabajadores están prefiriendo sus beneficios por desempleo que regresar al trabajo, esto no puede ser la única razón por la dificultad de los empleadores para encontrar empleados.

"No quisiera exagerar la importancia de ese número”, dijo Stephanie Aaronson, vicepresidenta y directora del programa Estudios Económicos de la Institución Brookings, en una entrevista la semana pasada.

Dean Baker, fundador del liberal Centro para Investigaciones de Economía y Política, escribió en un blog el martes que “no es plausible” que los actuales beneficios por desempleo más elevados dificulten a los empleadores encontrar trabajadores.

Para ello citó tres estudios de los primeros días de la pandemia, cuando el suplemento federal era de 600 dólares, que reflejaron sólo un efecto mínimo en el empleo, en un caso de entre 0,2% y 0,4%.

“Es razonable presumir que el efecto de suplementos que son la mitad de esa cifra sea considerablemente menor”, dijo Baker.

A pesar de ello, otros están más que seguros de que el asunto no resiste un debate.

"Lo beneficios por desempleo excesivamente generosos que están en vigor hasta septiembre mantendrán apartados a los trabajadores, restringiendo el alza de empleos y manteniendo los salarios artificialmente altos”, dijo Michael R. Strain, director de estudios de política económica del American Enterprise Institute, una entidad conservadora, en un artículo de opinión publicado el 7 de mayo por Bloomberg.

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