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Biden insta a la comunidad internacional a adoptar políticas sólidas frente al cambio climático


El presidente de EE. UU., Joe Biden (izq.), y el secretario de Estado, Antony Blinken, participan en una reunión del Foro de las principales economías sobre energía y clima (MEF) sobre cambio climático, desde un auditorio en la Casa Blanca en Washington, EE. UU. 17 de sept. 2021.
El presidente de EE. UU., Joe Biden (izq.), y el secretario de Estado, Antony Blinken, participan en una reunión del Foro de las principales economías sobre energía y clima (MEF) sobre cambio climático, desde un auditorio en la Casa Blanca en Washington, EE. UU. 17 de sept. 2021.

El encuentro virtual contó con los reresentantes de Argentina, Bangladesh, Indonesia, Corea del Sur, México y Reino Unido. Biden urgió a trabajar por mecanismos sólidos para enfrentar el cambio climático.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, convocó a seis jefes de Estado y tres líderes de organizaciones multilaterales el viernes para advertirles que una acción climática más fuerte no solo es urgente, es buena para la economía global.

Los líderes se reunieron seis semanas antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, un evento que tiene como objetivo trazar los futuros esfuerzos climáticos globales.

"Quería mostrar que estamos en un punto de inflexión y que hay un consenso real, que si bien la crisis climática representa una amenaza existencial, hay un lado positivo", dijo Biden a los líderes de Argentina, Bangladesh, Indonesia, Corea del Sur, México y Reino Unido, que se unieron virtualmente.

"La crisis climática también presenta oportunidades económicas reales e increíbles para crear puestos de trabajo y elevar el nivel de vida de las personas en todo el mundo", explicó Biden.

Uno de los primeros actos de Biden en el cargo fue devolver a Estados Unidos al Acuerdo de París sobre el cambio climático, luego de que su predecesor se retirara diciendo que era un "mal negocio" para el país.

El tratado internacional legalmente vinculante tiene como objetivo limitar el aumento de la temperatura global en 1,5 grados en comparación con los niveles preindustriales. Para las naciones desarrolladas como Estados Unidos y China, los dos mayores emisores, eso requeriría una reducción sustancial de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Para EE. UU., eso requeriría reducir las emisiones entre un 50 y un 52% por debajo de los niveles de 2005 para 2030, un movimiento que podría requerir un cambio marcado de las fuentes de energía tradicionales como el carbón hacia fuentes más ecológicas como la energía solar y eólica.

El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, se hizo eco de la sensación de urgencia de Biden el viernes.

"El mundo está en un camino catastrófico hacia los 2,7 grados de calentamiento", dijo en un comunicado, citando un informe publicado el viernes por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. “Esto está rompiendo la promesa hecha hace seis años de perseguir el objetivo de 1,5 grados Celsius del Acuerdo de París. El incumplimiento de este objetivo se medirá en la pérdida masiva de vidas y medios de subsistencia".

El jefe de la ONU atribuyó directamente la responsabilidad al mundo desarrollado y señaló que el 80% de las emisiones globales son causadas por las 20 naciones más ricas del mundo. Hizo un llamado a todas las naciones para que establezcan objetivos de emisiones más ambiciosos y para que los países desarrollados cumplan su compromiso de 100.000 millones de dólares para ayudar a las naciones en desarrollo a lidiar con el cambio climático.

Pero notable por su ausencia en la reunión del viernes fue el representante del mayor emisor del mundo: China.

Nikos Tsafos, un analista que trabaja en energía y geopolítica en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, dice que hay mucho subtexto en la relación entre Estados Unidos y China cuando se trata de discusiones sobre el cambio climático.

“La relación bilateral es más compleja y conflictiva de lo que fue durante la negociación del Acuerdo de París en 2015, lo que dificulta separar el clima de las numerosas disputas entre los dos países”, escribió en un artículo de opinión. "China también ha intentado marcarse a sí misma como líder en el clima y está menos dispuesta a hacer cualquier cosa que pueda verse como una reverencia a la presión de Estados Unidos".

Pero, señaló, la perspectiva de China también ha cambiado. Ahora también ven la oportunidad de sacar provecho. Durante años, dijo, las empresas chinas han sido actores importantes en las industrias de energía eólica y solar, y la nación es un mercado más grande para los vehículos eléctricos que Estados Unidos.

“Ya no es necesario convencer a China de que se incline hacia la transición energética”, dijo.

Las 197 partes del Acuerdo de París, que incluyen países individuales y agrupaciones supranacionales, se reunirán en noviembre en Glasgow, Escocia.

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