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Casa Blanca: “La frontera no está abierta”


La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, conversa con los periodistas durante una rueda de prensa el 11 de febrero de 2021.

El gobierno estadounidense alega que aún no ha tenido tiempo de implementar los cambios necesarios y que no puede procesar todas las solicitudes. El presidente de México, Andrés Manuel López-Obrador, pidió paciencia.

El Gobierno de Estados Unidos hizo este jueves un llamamiento a los migrantes a quienes pidió que no "pongan sus vidas en peligro" intentando llegar al país en un momento en que, debido a la pandemia y a la políticas de la Administración Trump, las autoridades no pueden "procesar" a todos aquellos que llegan a la frontera sur del país.

“Insistimos: este no es el momento de venir", declaró la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en rueda de prensa. “No estamos equipados para procesar a la gente al ritmo que nos gustaría".

La vocera concedió que la propagación del coronavirus ha añadido a la burocracia ya existente, las restricciones propias de la pandemia, lo que ha llevado a rechazar la entrada de miles de migrantes. Si bien, Psaki aseguró que en el caso de personas acompañadas por niños, se les traslada a instalaciones sanitarias.

El mismo presidente Biden me ha informado que les va a llevar un tiempo definir su política migratoria”
Andrés Manuel López-Obrador, presidente de México

“La mayoría de la gente que llega a la frontera está siendo rechazada porque se están cumpliendo las leyes; pero estamos intentando hacerlo de una manera humanitaria", argumentó.

En cuanto a la burocracia, la vocera subrayó que tanto el presidente Joe Biden como su equipo están comprometidos con "enterrar el inmoral enfoque migratorio de la anterior administración", pero reconoció que es algo que "va a tomar algún tiempo".

Las palabras de la vocera se produjeron poco después de que el presidente Biden informara de que ha emitido una proclamación para finalizar la emergencia nacional decretada por Trump en la frontera entre EE.UU. y México, la cual posibilitó el despliegue de miles de reservistas en la zona.

Desde que asumió la presidencia, el pasado 20 de enero, una de las prioridades de Biden ha sido el revertir las políticas migratorias implementadas por su sucesor, el expresidente Donald Trump. El demócrata ya ha adelantado que su administración está trabajando en una reforma migratoria amplia, pero no ha dudado en actuar por decreto para poner fin de manera inmediata a algunas de las "contraproducentes" medidas del republicano.

“Aunque tenemos objetivos a los que queremos llegar, aún no hemos tenido tiempo para alcanzarlos", observó Psaki, antes de insistir en que, por lo tanto: “la frontera no está abierta”.

López-Obrador pide paciencia

Precisamente este mismo jueves, el presidente de México, Andrés Manuel López-Obrador, también abordó la cuestión ante el posible efecto que podría producir en la región la impresión de que Estados Unidos haya decidido "regularizar" inmediatamente a todo aquel que lo solicite.

“Ahora que hay una política migratoria que va a regularizar la situación de los migrantes en EE. UU., se piensa que ya están las puertas abiertas y que de inmediato el gobierno del presidente Biden va a regularizar a todos los migrantes (...), pero el mismo presidente Biden me ha informado que les va a llevar un tiempo definir su política migratoria”, apuntó López Obrador en su habitual rueda de prensa matutina.

El mandatario enfatizó que “no es que ya todos pueden ir a EE. UU. y van a ser regularizados” y advirtió que "incluso" se siguen produciendo deportaciones “como se daban en el gobierno anterior, en el mismo número”. “Porque no se puede modificar una política migratoria de un día para otro”, zanjó.

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