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Fumar aumenta enfermedades congénitas


Si las mujeres dejan de fumar antes del embarazo podrían evitarse cada año unos 800 casos de problemas del corazón en Estados Unidos.
Si las mujeres dejan de fumar antes del embarazo podrían evitarse cada año unos 800 casos de problemas del corazón en Estados Unidos.

Las mujeres que fuman los primeros meses del embarazo tienen un 30% más de probabilidades de que sus hijos padezcan problemas cardiacos.

Las mujeres que fuman durante el primer trimestre del embarazo son más propensas a que su bebé tenga algún defecto congénito, según un nuevo estudio.

Fumar durante los primeros meses del embarazo aumenta en un 30% las posibilidades de que el niño sufra obstrucciones en el flujo sanguíneo entre el corazón y los pulmones y son casi en un 40% las probabilidades de que el bebé desarrolle perforaciones en las cámaras superiores del corazón.

"Si una mujer que quiere quedar embarazada fuma, debería dejar de hacerlo", aconsejó el doctor Adolfo Correa, de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC). Y si el embarazo la sorprende, "debería dejar de fumar inmediatamente", agregó.

Esta investigación forma parte de un conjunto que ha logrado demostrar que el tabaquismo eleva el riesgo de que el feto desarrolle defectos cardíacos congénitos.

El equipo de Correa revisó información de las madres de 2.525 bebés con esos trastornos y de 3.435 bebés sin esos defectos.

Los autores se concentraron en dos tipos de malformaciones cardíacas asociadas con el tabaquismo en el embarazo: las obstrucciones del flujo sanguíneo entre el lado derecho del corazón y los pulmones y las perforaciones en la unión de las aurículas cardíacas.

Esas perforaciones anormales aparecen en uno de cada 1000 bebés de la población general, mientras que las obstrucciones del flujo sanguíneo a los pulmones son levemente menos comunes al afectar a 0,6 por cada 1000 bebés en Estados Unidos.

Las mujeres que fumaban durante el primer trimestre eran un 36% más propensas a tener un bebé con esas perforaciones anormales y tenían un 32% más de probabilidades de dar a luz a un hijo con ese tipo de obstrucción del suministro de sangre a los pulmones.

Fumar en el segundo y el tercer trimestre del embarazo también es riesgoso para el bebé, pero el equipo se concentró en el primer trimestre porque es cuando se desarrolla la mayoría de los órganos y el feto es "más susceptible a los efectos del ambiente", según Correa.

Estos especialistas aseguran que cada año nacen unos 40.000 bebés con una cardiopatía congénita. Si las mujeres dejan de fumar antes o al comienzo del embarazo, podrían evitarse cada año unos 100 casos de obstrucciones cardíacas congénitas y 700 casos de perforaciones en las cámaras superiores del corazón en Estados Unidos, señala el Centro.

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