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Pese a juicio, Trump pronunciará discurso "optimista" sobre Estado de la Nación: Funcionarios


El presidente Donald Trump, bajo juicio político y buscando su reelección, se espera sea optimista en su discurso del estado de la Unión. Foto AP

El presidente Donald Trump pronunciará en la noche de este martes el discurso anual sobre el Estado de la Nación en una situación inédita, luego de aceptar una invitación de la Cámara de Representantes que lo acaba de enjuiciar y mientras busca su reelección.

Los senadores tienen previsto votar el miércoles si condenarlo y destituirlo de su cargo. Es básicamente seguro que lo exonerarán de los cargos de abuso de poder y obstrucción de la Justicia, ya que sus correligionarios republicanos tienen una mayoría de votos en el Senado, donde se necesitaría un voto de dos terceras partes para condenarlo y destituirlo.

“No hay precedente en la historia de nuestro país de tener un presidente pronunciando el (discurso sobre el )Estado de la Nación, mientras es enjuiciado y mientras busca la reelección”, dijo el profesor de Ciencias Políticas, David Cohen, de la Universidad de Akron. “Estos eventos se leen como emocionante ficción política, excepto que en realidad están ocurriendo”.

El enfoque del tercer discurso del Estado de la Nación de Trump será “El Gran Retorno”.

“Pienso que dará un enfoque positivo, de visión al futuro”, dijo un alto funcionario de la administración, quien agregó que Trump “incentivará al Congreso a trabajar con él para continuar construyendo una economía inclusiva donde los menos afortunados logren los mayores avances y donde personas de todas los orígenes encuentren nuevas oportunidades”.

Trump, sin embargo, el domingo por la noche parecía tener expectativas pesimistas de si recibirá ese tipo de cooperación en un año electoral, cuando el la Cámara de Representantes está controlada por los demócratas, que votaron por enjuiciarlo en diciembre.

“No estoy seguro que puedan hacerlo, para ser honesto. Creo que sólo quieren ganar sin importar cómo lo logren”, le dijo Trump a la cadena de televisión Fox, durante una entrevista el domingo.

El discurso sobre el Estado de la Nación de este año, en la Cámara de Representantes, con la presencia de legisladores demócratas y republicanos, así como ministros y magistrados de la Corte Suprema, muy posiblemente será visto por unos 50 millones de personas, la mitad de la audiencia que el domingo vio el campeonato nacional de fútbol americano.

Impredecible

Cohen dijo que a pesar de la predicción de la Casa Blanca, sus “expectativas de un mensaje positivo son bajas por ser el presidente famoso por su indisciplina y por no poder resistirse a apartarse del guión. Y eso es asumiendo que el equipo de redactores de discursos de la Casa Blanca construya un mensaje positivo más allá de jactarse sobre la Bolsa de Valores”.

Trump ha enfatizado reiteradamente frente a reporteros y en actos políticos los altos índices en los mercados de valores, que él considera resultado de sus políticas económicas.

Sin embargo, los expertos advierten que la expansión económica estadounidense, ahora en su 11vo año, enfrenta una gran cantidad de amenazas. La más urgente es el brote de un nuevo virus en China que ha paralizado los negocios con el gigante asiático, la segunda mayor economía del mundo. Starbucks y Apple han cerrado sus locales en China, varias aerolíneas han cancelado sus vuelos hacia allá y compañías como General Motors han suspendido su producción en ese país.

Esas circunstancias podrían privarle a la economía de medio punto porcentual en su crecimiento para el primer período del año, estiman economistas de Goldman Sachs, aunque calculan que ello podría ser contrarrestado por un repunte en el segundo período. La decisión de Boeing de suspender la producción del 737 MAX también podría inhibir los índices económicos los primeros seis meses del año, dicen economistas.

El sector manufacturero estadounidense está en aprietos, como consecuencia de las guerras comerciales iniciadas por Trump. El alto nivel de deuda corporativa ha creado desasosiego y algunos analistas temen que las ínfimas tasas de interés aprobadas por la Reserva Federal han incentivado burbujas artificiales en los mercados bursátiles y otros sectores.

Aparte de ello, varios de los aspirantes a la candidatura presidencial demócrata, como Bernie Sanders y Elizabeth Warren, han hecho campaña denunciando que la economía estadounidense está plagada de desigualdad ya que gran parte de la población apenas puede costearse la educación universitaria, la atención médica, o la compra de una vivienda.

Es muy poco probable que Trump en su discurso reconozca esas realidades. Lo más seguro es que insista en que gracias a él la economía está prosperando, el desempleo está bajando, el mercado bursátil está en alza y que lo mejor está por venir.

“Me enorgullece declarar que Estados Unidos está en medio de un auge económico jamás visto en la historia”, afirmó el mandatario el mes pasado en Davos, Suiza.

Sin embargo, lo que Trump califica como un auge inédito es en realidad no muy distinto a la sólida economía que heredó de Barack Obama. El crecimiento económico fue de 2,3% en el 2019, igual que la cifra de cuando terminó la recesión hace una década.

Cohen recordó que el asesor presidencial Stephen Miller decoró el discurso de inauguración de Trump con un lenguaje sobre los aspectos oscuros de la historia americana, “y por lo tanto una retórica mucho más oscura podría ser incluida en el discurso del presidente este martes.

No se conoce aún si Trump mencionará directamente su juicio político.

“Nunca es seguro asumir nada, así que no me voy a adelantar a qué dirá el presidente sobre eso el día de hoy”, respondió un alto funcionario gubernamental al preguntársele al respecto. “Claramente hay mucho ocurriendo, pero no me voy a adelantar. No me voy a adelantar a lo que dirá el presidente”.

El discurso de Trump, no obstante, “es para enfocarse en temas domésticos y no se espera que haga pronunciamientos espectaculares sobre política exterior”, según el alto funcionario.

Como de costumbre en un discurso como este, “básicamente todo el gobierno trabaja en este discurso porque se trata de un proceso en el que se involucran todos los departamentos”, dijo el alto funcionario, quien explicó que muchos funcionarios han sido asignados a trabajar en el discurso, el cual sin embargo, “empieza y termina con el presidente”.

Los invitados del presidente

Uno de los dos invitados oficiales del presidente para este discurso, según la Casa Blanca, serán un veterano estadounidense de la guerra en Afganistán, Tony Rankins de Cicinnati, quien sufrió del Desorden de Estrés Postraumático y se convirtió en un adicto a las drogas, que lo llevaron a varias condenas a prisión y a vivir en su auto.

“Una empresa llamada Nuestras Inversiones ayudó entrenando a Tony en carpintería, albañilería, pintura y otros oficios de la construcción”, señaló un funcionario gubernamental. “Y su nuevo trabajo le ayudó a vencer la adicción a las drogas y a reunirse con su familia”.

El segundo invitado de Trump será el subjefe de la Patrulla Fronteriza, Raúl Ortiz, “quien ha ayudado a proteger la seguridad nacional por casi tres décadas”, informó la Casa Blanca.

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