EE.UU: denuncian torturas en Cuba

El ex prisionero político Normando Hernández también testificó ante el Congreso.

El ex preso político cubano Oscar Elías Biscet testifica desde la isla por vía telefónica en audiencia del Congreso en Washington.

El régimen cubano reprime brutalmente a los opositores en la isla, viola sistemáticamente los derechos humanos, tortura y mantiene en condiciones infrahumanas a los presos políticos en las cárceles, según testimonios ofrecidos este jueves en Washington.

Durante una audiencia ante los subcomités de Asuntos Hemisféricos y de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes, el ex prisionero de conciencia y médico cubano, Oscar Elías Biscet, dijo por vía telefónica desde la isla a los legisladores que los cubanos viven en una “sociedad del miedo”.

Biscet, quien promueve la oposición pacífica dentro de Cuba y preside la Fundación Lawton de Derechos Humanos, señaló que el régimen cubano se mantiene en el poder “en base al terror de Estado y al control policial sobre los ciudadanos”.

El opositor denunció haber sido objeto de torturas y tratos inhumanos con el objetivo de que renunciara a defender los derechos humanos, y “al no lograrlo me encarcelaron por cerca de 12 años”, dijo.

Biscet relató que estando en la cárcel tres reos comunes, en diferentes ocasiones, trataron de asesinarlo “contratados por los funcionarios” a cargo de la prisión.

En su testimonio, el disidente, premiado en 2007 por EE.UU. con la Medalla Presidencial de la Libertad, describió los tratos crueles de que son objeto los presos políticos cubanos, entre ellos la llamada tortura de la “sillita”, que consiste en tener entre 12 y 24 horas a los prisioneros desnudos, con las manos y pies esposados a la espalda.

El opositor criticó lo que denominó “política de indiferencia de los organismos internacionales” respecto a la situación en Cuba, y dijo que de proseguir ésta, “en poco tiempo tendremos una nueva crisis de los cohetes al estilo de la Crisis de Octubre de 1962 (…) ahora los actuantes serían Cuba, Venezuela e Irán (de un lado), y EE.UU.(del otro)”.

En la audiencia también testificó Normando Hernández, periodista independiente y ex preso político condenado a 25 años de prisión durante la Primavera Negra de 2003, excarcelado en 2010,y quien ahora reside en Miami.

Hernández denunció que los defensores de derechos humanos en la isla son “pateados y golpeados” por la policía política, especialmente las mujeres, muchas de las cuales han denunciado que “las desnudan, las insultan, les tocan los genitales y amenazan con violarlas”.

El ex preso dijo que hay casi 100 mil presos, políticos y no políticos, que sobreviven hacinados y en condiciones infrahumanas en más de 250 prisiones y campos de trabajo forzado en el país, y describió otra forma de tortura aplicada por los carceleros en Cuba, la crucifixión, que consiste en atormentar a los reos teniéndolos esposados a los barrotes de la celda, desnudos y con los brazos en forma de cruz.

Si embargo, Hernández apuntó que el peor drama que se vive en los calabozos de la isla no es sólo el sadismo de los carceleros sino la desesperación de los presos, muchos de los cuales “se inyectan petróleo, se cercenan los dedos, se hacen profundas heridas con cuchillas de afeitar” para que los saquen de ese infierno. “Muchos pierdan la vida, otros quedan lesionados para el resto de sus días”, dijo.

La audiencia estuvo encabezada por el presidente del Subcomité de Asuntos Hemisféricos, Dan Burton, y contó además con la participación, entre otros, de los congresistas Albio Sires y David Rivera, quienes dijeron que enviarán una carta al Papa Benedicto XVI, para pedirle que cuando visite Cuba a fines del mes próximo se entreviste con Oscar Elías Biscet.