EE.UU.: propuesta de ley sobre Siria

El senador Marco Rubio aboga porque Washington ejerza mayor presión sobre el régimen de Bashar al Assad.

Un proyecto de legislación para acelerar el tránsito a la democracia en ese país fue presentado por el senador Marco Rubio

El joven e influyente senador republicano Marco Rubio propuso un proyecto de ley en Washington para acelerar la partida del actual gobernante de Siria, Bashar al Assad, y promover una transición hacia la democracia en ese país.

“El presidente (Barack) Obama ha dicho que la partida de Assad es inminente", desde agosto pasado, precisó en un comunicado el legislador Rubio, miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense.

Según el legislador, la respuesta a esa demanda no hay que buscarla en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde Rusia y China tienen poder de veto, sino que depende de EE.UU.

“A menos que continuemos elevando la presión sobre el régimen (de Damasco) y hagamos planes efectivamente para una Siria después de Assad, corremos el riesgo de que la violencia y la inestabilidad escapen más de control tanto en Siria como en la región”, dijo.

El proyecto de ley de Rubio aplicaría severísimas sanciones al Banco Central, los sectores petrolero y naviero sirios, y afectarían directamente los ingresos energéticos del país, el comercio de armas, y otras transacciones que siguen “apoyando al moribundo régimen de Assad”.

En adición, la medida crearía un Fondo de Estabilización para Siria de $50 millones de dólares (provenientes de las actuales asignaciones del Departamento de Estado) para inspeccionar y liquidar las armas no convencionales en ese país, que amenazan a las tropas de EE.UU. y de sus aliados en la región, dijo.

También prevé proporcionar asistencia vital a grupos de oposición en Siria, en correspondencia con el futuro incluyente y democrático que se desea para ese país.

La legislación abriría además las puertas a una serie de incentivos económicos para Siria, incluido un fondo empresarial estrechamente concebido al estilo de los modelos adoptados en Europa del este, y que ayudaría al despegue del sector privado una vez que una transición genuinamente democrática se ponga en marcha en el país.