Gadhafi quiere convertirse en mártir

En El Cairo se produjeron protestas frente a la embajada de Libia, donde los manifestante reclamaron la renuncia de Gadhafi.

Gadhafi prometió que no se marchará de Libia tras el anuncio de que los soldados rebeldes habían tomado una región del país.

Muammar Gadhafi prometió morir en Libia como un mártir en un exaltado discurso por televisión después de que los soldados declararon liberada una región del este del país.

"No voy a dejar esta tierra, moriré aquí como un mártir", dijo Gadhafi en el canal estatal, negándose a ceder a las demandas de sus propios diplomáticos, soldados y manifestantes, que claman en las calles que ponga fin a su Gobierno de cuatro décadas.

"Me voy a mantener aquí desafiante", agregó.

La Casa Blanca ofreció sus condolencias por la "atroz violencia" en Libia y dijo que la comunidad internacional tiene que hablar con una sola voz sobre la crisis.

Países vecinos de Libia están enviando aviones y buques a la nación del norte de África para evacuar a miles de extranjeros que tratan de huir de la mortal violencia desatada por el levantamiento contra el líder libio Moammar Gadafi.

Gadafi contrarrestó las protestas radicalizando la violencia con tanques, helicópteros y aviones de guerra para sofocar una creciente revuelta, según indicaron los testigos. Sin embargo, el líder libio continúa negando las especulaciones sobre su huida del país tras 42 años en el poder.

El canciller egipcio Ahmed Aboul Gheit dijo el martes que El Cairo está enviando equipos militares y aviones a Libia para llevar a Egipto a cientos de miles de egipcios que viven allá.

Sin embargo, el aeropuerto de Bengasi fue destruido, y los aviones egipcios no podrán aterrizar en esta ciudad, una de las más sacudidas por los sucesos de los últimos días.

Mientras tanto, aviones militares bombardearon partes de la capital, Trípoli, en nuevos ataques sobre la ciudad de la costa mediterránea, mientras mercenarios disparaban a civiles, reportó la cadena de televisión Al Jazeera.

Las fuerzas de seguridad de Egipto también ordenaron refuerzos de tropas al lado egipcio de la frontera con Libia en respuesta al levantamiento libio. Además, extendieron las horas de apertura en el punto fronterizo de Salum, con Libia, y enviaron equipos médicos para atender a los miles de egipcios que huyen por tierra.

El gobierno turco envió varios barcos a la costa libia para recoger a los trabajadores turcos en Bengasi. Turquía tiene por lo menos 25.000 ciudadanos en Libia, mientras que Túnez informó que más de 3.000 de sus ciudadanos ya han salido del país.

Gadafi pierde apoyos

Gadhafi está perdiendo el apoyo de importantes figuras de su gobierno, a la vez que funcionarios libios en el país y en el exterior renuncian o desertan y piden su salida del poder, en respuesta a la criminal represión a los manifestantes que ya ha provocado más de 500 muertos.

Gadhafi hizo una breve declaración en la televisión indicando que estaba en la capital libia y no en Venezuela, mientras aparecía asomado en el asiento delantero de una camioneta y sosteniendo un paraguas.

Fue su primer comentario público desde que comenzaron las manifestaciones en el este de Libia el lunes 14 de febrero de 2011, las que luego se extendieron a Trípoli.

Las manifestaciones representan el mayor desafío a los 42 años del régimen de Gadhafi, y la ola de represión que continua por un nuevo día a dejado más muertos y testigos dicen que se pueden ver cuerpos en las calles de Trípoli, la capital del país.

Las fuerzas leales a Gadhafi volvieron a usar tanque y helcópteros, además de tropas para enfrentar a los manifestantes.

Reunión de ONU

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) realizará consultas de emergencia, este martes 22 de febrero de 2011 por la mañana, sobre la situación en Libia.

El vice embajador de Libia ante la ONU, Ibrahim Dabbashi, pidió la reunión después de declararse contrario a Gadhafi y pedir su renuncia.

Deserciones

También otros diplomáticos libios en varios países declararon que habían cortado relaciones con Gadhafi para protestar por los ataques de sus fuerzas a manifestantes anti gubernamentales.

El embajador libio en Estados Unidos, Ali Aujali, dijo a la agencia de noticias The Associated Press, que cree que Gadhafi debe renunciar.

A la vez, las embajadas libias en Malasia y Australia dijeron que no lo representan más.

El embajador libio en India, Ali al-Essawi, también renunció en respuesta a lo que llamó violencia inaceptable, incluyendo el bombardeo aéreo de civiles.

Un influyente diplomático libio en Beijing dijo que él también había renunciado y exhortó a otros a hacer lo mismo.

La televisión libia informó que las fuerzas de seguridad leales a Gadhafi atacaron escondites de saboteadores, sin dar detalles y citó al hijo del gobernante, Saif al-Islam Gadhafi, quien dijo que aviones de guerra libios solo atacaron depósitos de municiones.

Indignación

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que está indignado por la represión de Libia contra los manifestantes anti gubernamentales, y reclamó al líder libio, Moammar Gadhafi, que detenga la violencia inmediatamente.

Durante una visita a Los Ángeles, Ban dijo que había hablado por teléfono durante 40 minutos con Gadhafi y que lo exhortó a que ponga fin a los ataques contra los manifestantes.

Ban dijo que había visto escenas muy perturbadoras y estremecedoras de fuerzas de seguridad libias atacando a manifestantes con aviones de guerra y helicópteros, acciones que calificó como una seria violación de la ley humanitaria internacional.

El Secretario General de la ONU dijo a Gadhafi que los derechos humanos, la libertad de reunión y la libertad de expresión deben ser protegidos.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo que "el mundo observa alarmado la situación en Libia. Nos unimos a la comunidad internacional en condenar con firmeza la violencia en Libia. Nuestros pensamientos y oraciones están con aquellos que han perdido su vida y con sus familias. El gobierno de Libia tiene la responsabilidad de respetar los derechos universales de las personas, incluyendo el derecho de libertad de expresión y de reunión. Ahora es el momento de detener este inaceptable derramamiento de sangre. Estamos trabajando en forma urgente con amigos y aliados en todo el mundo para hacer llegar este mensaje al gobierno de Libia”.

La secretaria de Estado también cuestionó la situación en Yemen, aunque destacó las medidas adoptadas por la monarquía en Bahréin "adoptando pasos para un diálogo significativo" con los manifestantes.

La jefa de la diplomacia estadounidense agregó que el gobierno del presidente Barack Obama está trabajando en forma urgente para enviar un mensaje al gobierno libio de que debe respetar los derechos universales de libre expresión y de reunión.