CARACAS, VENEZUELA - Estar registrado en el Sistema Patria considerado como un mecanismo de control social por diversos sectores, o en el Registro Nacional de Vacunación, a través de la página del Ministerio de Salud, son dos de los requisitos establecidos por el Gobierno para optar por la vacuna contra COVID-19 en Venezuela.

El país inició la segunda fase del proceso de inmunización que, en teoría, debería dar prioridad a personal sanitario, adultos mayores y personas con más de dos enfermedades preexistentes, seleccionados de forma aleatoria. Sin embargo, en la practica es diferente.

Healthcare workers prepare doses of the Sputnik V vaccine for COVID-19 as seniors and those considered high risk for contagion…
¿Qué ocurre y cuáles son las quejas sobre el plan de vacunación en Venezuela?
Voceros del gremio médico venezolano dudan que 11 por ciento de la población esté vacunada, como reportó el Gobierno de Maduro. El secretario de la Academia Nacional de Medicina cree que el Poder Ejecutivo busca sacar “rédito político” de la inmunización.

A pesar de no haber sido convocados a través del Sistema Patria, muchos venezolanos de distintos grupos etarios han decidido acudir a centros de vacunación y hacer filas para tratar de inmunizarse contra COVID-19.

La mayoría reporta haber sido vacunados con sólo presentar su cédula de identidad, pero luego de varias horas de espera en una fila, en muchos casos, sin distanciamiento social.

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“Cada uno tiene una información distinta. Se arman colas por donde sea, no hay una orientación de cómo deben realizar las colas”, dice María Gabriela, quien acudió a uno de los centros de vacunación masiva en Caracas.

“Soy tan venezolana como todos, yo no necesito un carnet para recibir un derecho que me establece la Constitución”, subraya Magdalena González, mientras aguarda en la fila para intentar recibir una vacuna. 

“Estamos aquí desde las tres de la mañana, yo y mis compañeros", cuenta Yoleida, una trabajadora venezolana, quien al igual que otros, decidió probar suerte en uno de los centros de vacunación masiva. 

Gilda Rebolledo forma parte del personal sanitario y se muestra serena mientras aguarda. “Tenemos que esperar un poquito, hay que tener paciencia, son muchísimos”, dice a la Voz de América.

Pero, paciencia es lo que no todos pueden tener, como es el caso de la señora Rosa Delgado, quien tiene 79 años y padece de diabetes, asma, hipertensión y problemas de cadera y rodilla. Relata que funcionarios de la Guardia Nacional le informaron que debía hacer la fila, una información que la obligó a retirarse porque “no puedo estar parada”, aseguró.

En general, quienes sí fueron convocados a través del Sistema Patria dicen sentirse satisfechos con el servicio. Es el caso de María Auxiliadora, una mujer de 79 años que cuenta haber recibido un mensaje de texto en el que le indicaban hora, fecha y lugar de vacunación. Según ella, el proceso fue rápido.

“¿Aquí adentro? Muy organizado, muy organizado”, afirmó.

Funcionarios sanitarios aseguran que el proceso de vacunación masiva avanza favorablemente, pero piden paciencia.

“Siguen llegando vacunas gracias a todas las gestiones que ha hecho nuestro alto Gobierno y nuestro comité presidencial del COVID-19 (…) por eso el llamado a la población a que mantengan la calma, a que se mantenga tranquilo, que a todos les va a llegar su mensaje, todos van a ser vacunados, pero en diferentes momentos”, afirmó Armando Marín, director de hospitales del Instituto Venezolano de Seguros Sociales.

Mientras que el Gobierno pide paciencia y los venezolanos celeridad, el presidente Nicolás Maduro insiste en que las sanciones impuestas por la comunidad internacional les han dificultado el acceso a las vacunas solicitadas.

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