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Sanciones: Chávez estaba avisado


Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez y de Irán, Mahmoud Amadineyad, en Teherán en 2009.
Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez y de Irán, Mahmoud Amadineyad, en Teherán en 2009.

El gobierno venezolano sabía de antemano que sus nexos con Irán podían dar lugar a una respuesta de EE.UU.

Estados Unidos impuso esta semana sanciones a siete empresas extranjeras, entre ellas la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) por hacer negocios con el régimen de Teherán que según Washington han contribuido a dar vida al polémico programa nuclear iraní.

Al anunciar las sanciones, el subsecretario de Estado, James Steinberg, precisó que quienes persistan en la irresponsabilidad de ayudar al sector energético de Irán y contribuyan a que ese país pueda evadir las medidas en su contra “afrontarán graves consecuencias”.

Se trata de las primeras sanciones adoptadas directamente contra las exportaciones de productos petroleros a Irán y que además de a PDVSA afectan a las navieras Tanker Pacific, de Singapur; Ofer Brothers Group, de Israel; Associated Shipbroking, de Mónaco; Petrochemical Commercial Company International, de Irán; al grupo Royal Oyster, de Emiratos Arabes Unidos, y a Speedy Ship, de los Emiratos e Irán.

Según EE.UU., "todas estas compañías han efectuado actividades relacionadas con el suministro a Irán de productos refinados de petróleo, como el envío directo de gasolina y productos afines".

La preocupación de Washington por los estrechos nexos de Venezuela con Irán subió de nivel después que el año pasado la ONU endureció las sanciones contra el régimen de Teherán por negarse a detener el enriquecimiento de uranio y a aceptar una revisión internacional de su programa nuclear.

Desde hacía meses, EE.UU. le había advertido al gobierno del presidente Hugo Chávez que Washington emprendería acciones si Venezuela violaba las sanciones que Naciones Unidas le había impuesto al gobierno iraní.

A principios de febrero pasado, el entonces portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, dijo en rueda de prensa en Washington que funcionarios del gobierno estadounidense habían “tenido discusiones con Venezuela sobre las sanciones a Irán”.

Juan Fernández, ex gente de Petróleos de Venezuela señaló que “las sanciones ya se había previsto que iban a ocurrir, y ponen a PDVSA en una zona muy peligrosa en cuanto a la posibilidad de hacer negocios en el resto del mundo”.

Todo tuvo origen en un acuerdo de cooperación suscrito por Venezuela en 2009 para el suministro de hasta 20 mil barriles de gasolina diarios a los iraníes.

Después que las voces de varios legisladores en Washington se alzaron para advertir que el gobierno de Chávez podía estar violando las sanciones impuestas al régimen de Irán, en octubre del año pasado el ministro de Energía venezolano, Rafael Ramírez, declaró que los suministros de combustible a Teherán habían cesado.

Sin embargo, de acuerdo con el Departamento de estado, PDVSA entregó al menos dos cargamentos de productos refinados de petróleo por valor de $50 millones de dólares a Irán entre diciembre de 2010 y marzo de este año.

A juicio de Horacio Medina, ex gerente de PDVSA, “el gobierno de Chávez tuvo la libertad de elegir sus amigos (…)y si cree que sus amigos son Irán, Corea del Norte o Bielorrusia, esa es su decisión (...) pero eso tiene consecuencias y en esos términos hay que verlo”.

Medina, quien en la actualidad es analista de mercado y consultor, dijo a la Voz de América que Chávez podría intentar buscar apoyo en el seno de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que Venezuela e Irán son miembros, diciendo que ambos países son atacados por ser integrantes del grupo.

El experto señaló que desde el 2000 Venezuela e Irán delinearon un bloque dentro de la OPEP formado por además por Libia (bajo el mando de Moammar Gadhafi) en contraposición a otro bloque integrado por Kuwait, Emiratos Arabes y Arabia Saudita que dan equilibrio a la organización.

El vínculo y la posición común de Venezuela e Irán en la OPEP han sido “en función de manejar la política energética del mundo y los precios”, dijo Medina, quien no obstante indicó que tales intenciones “hasta ahora no les han rendido beneficios”.

Reiteradas veces, en momentos de gran tensión entre Washington y Caracas, el presidente Chávez ha amenazado con suspender el suministro de petróleo a EE.UU., que en la actualidad es de unos 900 mil barriles diarios.

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