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Biden trata de capear el temporal de Afganistán


El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dice que la salida de las tropas de Afganistán no habría podido realizarse con mayor eficiencia.

El presidente ha insistido en que nadie se hubiera imaginado la acelerada toma del poder del Talibán.

El presidente Joe Biden se mantiene desafiante en medio de una tormenta política desatada por la rápida toma del poder del Talibán en Afganistán y el caótico fin de la guerra más larga de Estados Unidos.

En defensa de los planes de retirada de Afganistán que anunció en abril, Biden dijo el miércoles al presentador de ABC News George Stephanopoulos que la salida militar fue una “opción sencilla” y no habría podido ejecutarse con mayor eficiencia.

El presidente insistió en que nadie se hubiera imaginado la acelerada toma del poder del Talibán, una posibilidad que él siempre ha descartado desde que se anunció la retirada.

“La idea de que el Talibán tomara el poder fue basada en la noción de que de alguna manera las 300.000 tropas que habíamos entrenado y equipado iban a colapsar, iban a abandonar. No creo que nadie anticipó eso”, dijo Biden.

Aun así, el fracaso para evacuar al personal estadounidense y los socios afganos de una manera ordenada y el rápido colapso del gobierno afgano apoyado por EE. UU. plantearon dudas sobre los cálculos detrás de esa política exterior, supuestamente un área de experiencia de Biden, quien pasó muchos años en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

“Fue una falla de liderazgo. Fue más que nada un fracaso de concepción y planificación apropiados”, dijo Michael O’Hanlon, miembro de la Institución Brookings, de tendencia liberal.

En cuestión de pocos días, la tasa de aprobación de Biden cayó 7 puntos porcentuales a su nivel más bajo de su presidencia. Una encuesta de Reuters/Ipsos el lunes reflejó que solo el 46% de los adultos estadounidenses aprobaban la gestión de Biden, de 53% en otro sondeo similar el viernes.

El apoyo del público a terminar la guerra, que los funcionarios de la administración señalaron a menudo para la decisión de retirarse de Afganistán, también ha descendido. Un 49% de los votantes ahora respaldan la retirada, 20 puntos menos que en abril, según una encuesta de Morning Consult/Politico.

Reacción del Congreso

El Congreso reaccionó con rapidez y bipartidismo. El líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo que fue un “completo desastre” y una mancha a la reputación de Estados Unidos.

"Todos los terroristas alrededor del mundo, en Siria, Irak, Yemen, en África, están aplaudiendo la derrota de los militares de Estados Unidos por una organización terrorista en Afganistán”, agregó.

Los demócratas criticaron la desorganización de la retirada a pesar de señalar que Biden estaba cumpliendo un plazo establecido por su antecesor Donald Trump, quien quería salir de Afganistán para el 1 de mayo.

“Estoy decepcionado de que la administración Biden no evaluó acertadamente las implicaciones de una rápida retirada estadounidense”, dijo el senador demócrata Bob Menendez, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado en una declaración. “Ahora somos testigos de los resultados horripilantes de muchos años de fallas de política e inteligencia”.

Los legisladores han prometido investigar el repliegue caótico de la administración.

¿Podrá Biden recuperarse?

Afganistán es sin duda la mayor crisis de política exterior de la joven presidencia de Biden, pero algunos analistas dicen que la podría capear.

Por el momento, la posición política de Biden dependerá de la evacuación ordenada de estadounidenses, afganos y ciudadanos de terceros países, y del manejo del flujo de refugiados afganos. Incluso antes de la toma del poder del Talibán, datos de Naciones Unidas de 2020 reflejaron que había 2,6 millones de refugiados afganos, el tercer grupo en el mundo.

“Lo que suceda en el terreno en los próximos días y semanas será muy importante para restaurar la credibilidad” dijo Earl Anthony Wayne, un exvice embajador en Afganistán.

La fase siguiente es asegurar que Afganistán no se convierta en un foco del terrorismo y respete en alguna medida los derechos humanos básicos, como el trato a las mujeres y otras minorías.

“Estados Unidos y otros miembros de la comunidad internacional tienen que acordar una serie de mensajes, mensajes claros para el Talibán de lo que su gobierno debe hacer”, dijo Wayne.

Funcionarios de la administración confirmaron que el domingo EE. UU. congeló casi 9.500 millones de dólares de reservas del gobierno afgano en bancos estadounidenses. Estos activos serían importantes en negociaciones con el Talibán.

[Nota de la periodista de la VOA Patsy Widakuswara, con colaboración de Jesusemen Oni y Keida Kostraci ]

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