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¿Qué papel jugará EE. UU. en cumbre climática y qué implicación tendrá para América Latina?


Más de 20.000 personas se darán cita en la Cumbre del Clima en Glasgow (Escocia) para sentar las bases a nivel mundial y luchar contra el cambio climático.

Estados Unidos volverá a ser un actor clave en la estrategia para frenar el cambio climático en todo el mundo con políticas que cuiden el medio ambiente.

Está previsto que a partir de este domingo, más de 20.000 personas, entre jefes de Estado, diplomáticos, activistas y empresarios, se den cita en Glasgow, Escocia, para trazar una estrategia común para paliar los efectos del cambio climático y sentar las bases para impulsar nuevas políticas que cuiden el medio ambiente en la cumbre climática COP26.

Sin embargo, este encuentro organizado por las Naciones Unidas supone un punto de inflexión para Estados Unidos ya que, de nuevo, la Administración norteamericana sumará esfuerzos con el resto de países en cuestiones de clima, algo que no pasaba desde que el expresidente Donald Trump, en el anterior mandato, se desligara de las políticas medioambientales y se retirara del Acuerdo de París.

EE. UU. regresa a la agenda del clima

Con el nuevo gobierno en la Casa Blanca, con el presidente Joe Biden al frente, las políticas medioambientales se restablecieron.

“El presidente Biden, cuando entró en la Casa Blanca, fijó una meta muy ambiciosa para reducir al 50 por ciento la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero y emisiones de carbono para el año 2030”, explicó Frances Colón, directora senior para política pública de cambio climático a nivel internacional del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP por sus siglas en español), durante una entrevista con la Voz de América.

Sobre eso, Colón remarcó que la Administración estadounidense está trabajando junto al Congreso en el proyecto denominado “The Build Back Better Agenda” (Agenda de una mejor reconstrucción, en español) que “contiene unos incentivos fiscales para el desarrollo de proyectos de energía eólica y solar para la compra de vehículos eléctricos para los consumidores”, así como también “incentivos fiscales para la manufactura limpia”.

EE. UU. hará “anuncios sorpresa” en la COP26

En la COP26, Joe Biden estará acompañado de 13 miembros de su gabinete, entre los que destaca el enviado especial de la Casa Blanca para el Clima, John Kerry, que hace unas semanas aseguró que, en esa reunión de alto nivel, habrán “anuncios sorpresa” para acercarse a los objetivos del Acuerdo de París.

“Se espera que se hagan pronunciamientos sobre las acciones que se van a tomar a nivel de agencia, a nivel de gobierno, para combatir el cambio climático y para lograr que todos podamos adaptarnos a los impactos que son inevitables y ya hemos empezado a sentir todos”, comentó la que fue fuera directora adjunta para Asuntos de Ciencia y Tecnología en el Departamento de Estado para los secretarios de Estado John Kerry y Hillary Clinton durante el mandato de Barack Obama y Joe Biden.

En su opinión, la importancia de esta cumbre en Escocia es que no solo acuden representantes gubernamentales sino también “miembros de la sociedad civil, fundaciones, grupos que pueden proveer financiamiento para proyectos de energía limpia y adaptación al cambio climático”, por lo que es muy probable que “haya anuncios a todos los niveles y con impacto a todos los sectores”.

“Se esperan anuncios del sector privado, de la sociedad civil y todos estos son necesarios para llegar a la meta mundial que tenemos de reducción de emisiones de carbono”, manifestó convencida de que “será necesario el empuje de todo el mundo” para que se puedan cumplir las metas fijadas para 2030.

El medio ambiente vs la industria fósil

A la pregunta de por qué se ha tardado tanto tiempo en implementar políticas medioambientales para frenar de una vez por todas el cambio climático, Colón señaló que “hemos tenido economías completamente dominadas por el sector petrolero y de combustibles fósiles” que dificultaban la puesta en marcha de medidas que protegieran el medio ambiente.

“El cambio toma una inversión, y ese cambio tiene que ver con la inversión en recursos energéticos que no son combustibles fósiles y que son, por ejemplo, energía eólica o energía solar, entre otras cosas”, agregó al respecto.

Con esos cambios, recuerda Colón, “van a haber ganadores y perdedores”. “Significa que mientras nos movamos hacia la energía limpia vamos a hacer un menor uso de combustibles fósiles, y quiere decir que esa industria va a sentir eso en su bolsillo”, dijo argumentando que “durante muchas décadas (la industria de combustibles fósiles) ha luchado contra este movimiento de la transición hacia la energía limpia”.

El impacto en América Latina

A todo esto, un informe difundido en agosto por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advertía que América Latina es, actualmente, la región más afectada por este fenómeno, una tendencia que podría empeorar en los próximos años.

Hasta el momento, se calcula que los eventos relacionados con el cambio climático se han cobrado más de 312.000 vidas en América Latina y más de 277 millones de personas han sufrido las consecuencias de ello entre 1998 y 2020.

Ante este escenario, muchos se preguntan cuál es el futuro de esta región que está sufriendo económicamente a raíz de “los problemas estructurales, la baja inversión, la productividad, la informalidad, la pobreza y la desigualdad” que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) expuso cuando se presentaron los pronósticos para 2022.

“La región de América Latina y el Caribe enfrenta y seguirá enfrentando graves crisis socioeconómicas debido a los eventos hidrometeorológicos externos. En los últimos tiempos, eso se ha visto agravado por los impactos del COVID-19”, explicó Petteri Taalas, secretario general de la OMM, en el informe recogido por la VOA al tiempo que admitía que “para asegurar la recuperación es fundamental seguir impulsando el Objetivo de Desarrollo Sostenible 13” con “medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus impactos”.

Sin embargo, algunos apuntan a que el principal problema que hay en la región sur del continente americano tienen que ver con la existencia de economías muy pobres, cuyos gobiernos priorizan políticas financieras por encima de políticas medioambientales.

Pese a eso, Colón subrayó que “los problemas de América Latina, desde la pobreza a la inseguridad alimenticia, se van a volver mucho peores si no se atiende el tema del cambio climático”. “Podemos hacer reformas de la A a la Z, pero si ninguna de estas cosas nos ayuda a enfrentar los impactos del cambio climático y si no transicionamos a una economía diferente, nos vamos a ver con problemas peores”, insistía.

Es por eso que considera “importante” que, sobretodo, las comunidades más vulnerables también participen del proyecto contra el cambio climático porque ellas también representan una parte esencial para combatir esta situación.

Agenda común, también para América Latina

Ya en la última Asamblea General de las Naciones Unidas, que tuvo lugar hace unas semanas en la sede central de la ONU en Nueva York, muchos mandatarios pusieron de manifiesto la necesidad de trabajar conjuntamente para diseñar planes a corto, medio y largo plazo con el objetivo de reducir las amenazas del cambio climático.

“Sin duda alguna, ahí estará el éxito”, sostuvo Ramón Cruz, presidente de Sierra Club, una de las organizaciones ambientalistas más grandes y de mayor influencia en Estados Unidos, en una entrevista con la VOA.

“Si no tenemos esa agenda global, un país solo no va a poder hacerlo. Por eso la cumbre (de Glasgow), que empieza en unas semanas, es clave para continuar con ese momentum”, apostilló.

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